- Jubilaciones, sindicatos y porros acaban con la UABJO
Cuauhtémoc Blas
Un veterano profesor de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) está muy preocupado. Aún no se formaliza su jubilación a la que ya tuvo derecho y que en principio le fue otorgada, pero luego fue llamado por auditores de la SEP para cuestionarlo, después de los años reglamentarios de trabajo. Aún espera que le empiecen a pagar.
Los auditores revisaron todo su historial en busca de debilidades, de posibles favoritismos. Cual si fuera no un académico sino un sospechoso, el profesor se pregunta: ¿Por qué no auditan los conocidos casos de verdaderos fraudes de la familia Martínez-Alavés-Helmes que ha dominado la Universidad?
El profesor logró su jubilación el año pasado, apenas a tiempo (pues tiene la esperanza que le paguen de un momento a otro) ya que este año más de 300 universitarios reclaman ese mismo derecho, que de acuerdo a las cantidades que se manejan, serían del orden de los 45 millones de pesos.
Jubilaciones, la tercera parte del subsidio
El problema es grave, pues esa cantidad de millones de pesos, junto con los demás que reciben los ya jubilados, representa como la tercera parte del subsidio de la UABJO. Además, hay deudas letales, más de 600 millones de pesos de deuda.









