El fuero, carabina de Ambrosio
Cuauhtémoc Blas
Tienen los diputados locales de Oaxaca urgencia por justificar su estancia en el Congreso, por eso hasta se pelean para presumir la autoría de la intrascendente reforma que elimina el fuero. De paso, los siempre oportunistas como la diputada panista Eufrosina Cruz, se propusieron eliminar el juicio político. Para así beneficiar a sus cómplices del pasado
El fuero, técnicamente llamado declaración de procedencia cuando se autoriza (desafuero) por los diputados, locales o federales en sus respectivas Cámaras, no ha sido útil en México. Sin embargo, en varios estados empezó a proponerse su derogación. El diputado independiente Pedro Kumamoto empujó fuerte en Jalisco para lograr una reforma y eliminarlo ahí.
Víctor Aguilar, académico del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), escribió en Nexos de enero de este año un pertinente trabajo, “Antes de enterrar al fuero”. Revisa ahí el contexto nacional en que se daba la propuesta de su desaparición. “Eliminar el fuero –dice- podría ser un balazo en el pie para una democracia joven con un sistema de justicia débil”.
La euforia discursiva contra la corrupción y la impunidad ha dejado de lado las consideraciones de la realidad nacional y se ha ido de frente contra el fuero, cuando en opinión del experto, “Reformar la figura, antes que eliminarla, sería un camino más acertado”. En esta euforia con olor a demagogia se han dado verdaderos retrocesos.
Veracruz eliminó el fuero para gobernador, secretarios y presidentes municipales, pero lo conservó para los diputados. Una reforma mandada a hacer por Javier Duarte para recibir al primer gobernador de oposición.









