En un acto insólito, inédito hasta entonces, el rector de la UABJO, Rafael Torres Valdés, convocó a una marcha por las calles de la ciudad interrumpiendo las clases y la vialidad, ante la molestia de una ciudadanía harta de tanta agitación improductiva.
Porros piden la salida de porros
Torres Valdés, en su sentido discurso al culminar la marcha, pidió la salida y castigo de los porros de su Universidad, pero entonces también él y los suyos tendrían que salir pues nadie que tenga un papel político y espacios de poder en esa Universidad puede sostenerse sin el auxilio de sus legiones de porros.
Es conocido que por quienes controlan hoy la rectoría (Torres, Martínez Alavés y Enrique Martínez) responden los grupos de porros encabezados por “El Krosty”, “El Pinky” y “El Miguelón”, entre otros.
Enfrente tienen al famoso y protagónico “Dragón”, quien encabeza a la legión de porros al servicio de los funcionarios del gobierno del estado, y ostenta abiertamente impunidad e influencias. En las alianzas que realizan los grupos de poder en la UABJO, no sólo juntan a los maestros y alumnos que controlan, sino también a sus porros. De ahí la fuerza que lograron Torres y su asesor, Abraham Martínez Alavés, al aliarse a la ex rectora porril Leticia Mendoza Toro.
Otra rémora son los sindicatos, auténticos grupos de presión, que de manera permanente se ciernen también sobre la institución. Lo mismo el SUMA que ahora controla la rectoría, que el STEUABJO, el SECUABJO, o el dividido STAUO, tanto la facción de Enrique Lara Guerra como la de Leticia Mendoza Toro, ambos se sustentan en el porrismo, la corrupción y la protección de grupos políticos del poder estatal. Un círculo vicioso en que unos y otros se solapan, se agreden y se complementan. Por eso sonó extraño que un mariscal de porros pida la salida de otros porros, ¿qué no así es como juegan?
La sucesión en el laberinto
Arrancó la sucesión en Oaxaca. El dedo elector del gobernador, aunque es notorio hacia donde se inclina, se puso enfrente a seis aspirantes, varios de ellos francamente de utilería. El primer delfín, Jorge Franco Vargas, acotado por las circunstancias que le son adversas, está dando paso al segundo delfín, Eviel Pérez Magaña.
Sin embargo, la debilidad de ambos es evidente, de tal manera que la sucesión se le está complicando al gobernador, pues el imperativo de los intereses nacionales del PRI en pos de la recuperación de la presidencia en el 2012, exige no sólo candidatos fuertes en los estados, sino capaces de ulterior gobernabilidad y estabilidad para lograr el objetivo mayor en tres años.










