El 15 de septiembre en Tlacolula, su presidenta municipal, Concepción Robles Altamirano, mostró sus ambiciones y se pintó de cuerpo entero. Sin respeto alguno por los sÃmbolos patrios y las arraigadas tradiciones de su pueblo, no sólo rompió con el protocolo, al no encabezar el desfile cÃvico acompañada de su cabildo; sino que mostró sus dotes de señora de horca y cuchillo, pues lejos de la caminata acostumbrada, se trepó a un caballo pretenciosamente ataviado cual Doña Bárbara, aquel personaje de la novela del venezolano Rómulo Gallegos, que protagonizara MarÃa Félix en el cine o quizá de la más barata telenovelera producida por el mexicano Hugo León Ferrer.
A su lado, con un desenfado que agraviaba a los tlacolulenses, iba la regidora de Salud, Lucia Murillo Cruz. Cinismo porque ella no fue electa por los habitantes de ese otrora importante y luchador municipio, sino que su regidurÃa fue un regalo que le dieran los oscuros acuerdos entre el PRI, el órgano electoral y los partidos de seudo oposición, PAN y PRD. Insulto, porque lejos del comedimiento y respeto que merece este acto cÃvico, paseaba ostentosamente trepada en otro corcel.
¿y los millonarios recursos?
Aunque se dio la versión de que la estrategia de Cony era para evitar los baches y hoyancos que se encuentran en las calles de la población; o bien para poder darse a la fuga si se manifestaba el descontento de sus gobernados.
Y es que a nueve meses de su gestión y pese a los millonarios recursos que recibe el Ayuntamiento, la obra pública brilla por su ausencia. De acuerdo a la Ley de Ingresos para el municipio de Tlacolula de Matamoros, aprobado el 4 de mayo de 2011 por la Legislatura del Estado de Oaxaca, la TesorerÃa Municipal, manejará en este año ingresos por 41 millones 500 mil pesos (Ver Cuadro).
Además de ello, existen otros recursos adicionales conseguidos por gestiones del cabildo anterior: siete millones de pesos que otorga el gobierno federal de los cuales cuatro millones 500 mil pesos están etiquetados para la ampliación del relleno sanitario, y dos millones 500 mil pesos para sanear el viejo basurero que se encuentra en el paraje denominado El Pipal.
Pues bien, de esos recursos ni hay obra pública, ni mucho menos informa la presidente municipal. Por el contrario, tal parece que es para el reparto entre su familia que tiene enquistada en nómina y que maneja áreas estratégicas como, precisamente la Dirección de Obra Pública y que ya hemos dado cuenta en número anteriores de En Marcha.
Aún más. Los recursos se destinan a pagar deudas polÃticas con los diversos grupos que la apoyaron, lo mismo para desestabilizar al anterior gobierno municipal, que como grupo de choque en el actual.
Al menos eso se desprende de un juicio existente actualmente ante la SecretarÃa del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMANART) y la ProcuradurÃa Federal del Consumidor (PROFECO) para multar al ayuntamiento por la cantidad de dos millones de pesos, por la extracción indebida de arena y grava en área protegida. “Casualmenteâ€, los camioneros quienes fueron beneficiados con esa ilegal explotación de los recursos del rÃo que atraviesa Tlacolula, son los mismos que tomaron el palacio municipal el año pasado por órdenes de la actual presidente municipal. El pueblo lo tiene que pagar pero otros fueron los beneficiarios.
Derivado de esta situación, los pobladores del Fraccionamiento Ciudad Yagul, aquel que se construyera de manera irregular bajo el amparo de AgustÃn Aguilar Montes, primero como presidente municipal y luego como diputado local, iniciarán movilizaciones en estos dÃas. Sólo que, las complicidades entre Guty y Cony en ese fraccionamiento van más allá de sus diferencias polÃticas. Ambos tratan de capitalizar el descontento y alientan las medidas de presión, pues por un lado intentan sacar raja.
Por otro, buscan una fuerza que enfrente a la Coordinadora para la Defensa de los Recursos Naturales del Valle de Tlacolula, que se constituye para defender los mantos acuÃferos del municipio, pues la pretensión de esos desacreditados polÃticos priistas, es la de tomar agua de la zona declarada de reserva biológica, para cumplir con sus promesas de campaña ante los habitantes del fraccionamiento. Por supuesto, aquellos también tienen derecho a recibir los servicios, entre ellos el del vital lÃquido, pero los polÃticos no previeron esta situación y en complicidad con la empresa ROMA S.A., construyeron en dónde era sabido carecÃa de fuentes de agua potable.
Represión, la marca de Cony
Precisamente contra la Coordinadora, la presidente municipal inicia una oleada de represión. Primero, en el mes de marzo, los deja plantados en una reunión programada, los enfrenta con la policÃa municipal, cuando la buscaron en un acto que presidÃa y luego los acusa de agresores.
Hace algunas semanas, la policÃa municipal detuvo a uno de los dirigentes de esa organización, Pedro Sánchez, a medio dÃa y a unas cuadras del palacio municipal. Lo acusan de agresión sexual contra una transeúnte. Es liberado horas después ante la falta de pruebas de que haya protagonizado tal hecho.
Ya meses atrás, como documentara En Marcha (núm. 135, abril de 2011), el crÃtico regidor Walfre Velasco, fue primero impedido de ingresar a las reuniones de cabildo, ante la incomodidad de su presencia, pues exigÃa a la presidenta que rindiera cuentas de los recursos públicos y transparentara su manejo. Después fue amenazado para que “le bajara†y se “portara bienâ€. Más tarde fue apuñalado.
Apuñalan a regidor crÃtico
“El 26 de abril, fui abordado por dos sujetos desconocidos, quienes sin mediar palabra alguna, me apuñalaron en la pierna derecha y me golpearon en diferentes partes del cuerpo. Como consta en la denuncia que presenté ante la agente del ministerio publico de la mesa cuatro de responsabilidad, oficial, médica y técnica, adscrito a la VisitadurÃa General de la ProcuradurÃa General de Justicia del Estadoâ€, señala el regidor agredido.
El 7 de julio, Walfre Velasco fue destituido del cargo por órdenes de la presidente municipal, por ser incómodo a sus intereses, en una sesión de cabildo de la cual no le notificaron. Al presentarse a la sala de cabildos para participar en la misma, como correspondÃa a su investidura de regidor, le informaron que el propietario, Andrés Raymundo, solicitó su reincorporación al cargo, por lo que se le reconvino para que abandonara la sesión de cabildo, al negarse, fue sacado del edificio por la policÃa municipal.
Ante esta violación a sus garantÃas individuales y sus derechos polÃticos interpuso un Juicio de Protección a los Derechos PolÃticos del Ciudadano, ante el Tribunal Estatal Electoral (EXPEDIENTE JDC/69/2011).
Y es que Andrés Raymundo Méndez, al iniciar este trienio declinó presentarse a tomar protesta como concejal, pues se incorporó al puesto burocrático de Coordinador General De la Unidad de Apoyo al Rezago Educativo (UARE), organismo descentralizado del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO). Ahora, de acuerdo con Cony Robles, pretende estar en un par de nóminas a la vez. Total, en el IEEPO ni le xigen y en el Ayuntamiento el compromiso es ir a cobrar, a cambio de dejar hacer y dejar pasar todos los atropellos de la señora presidente.
Regidores espurios
La historia de los regidores Abelardo Soriano y LucÃa Murillo, también ya fue abordada por En Marcha. Como recordarán los lectores, ambos no participaron en las elecciones de 2010, en cambio les regalaron esas regidurÃas.
Pues bien, esta situación fue develada por una demanda que interpusiera un grupo de ciudadanos de Tlacolula, representados por el abogado Noé Sánchez Concha. Pero lejos de que las autoridades tomaran cartas en el asunto y destituyeran a los regidores, fincaran responsabilidades a la presidente municipal o se negaran a acreditar cuando menos a los ilegales concejales, nada han hecho. Ni el Congreso local, la SecretarÃa General de Gobierno se han pronunciado ante una situación tan delicada. Y es que las complicidades partidarias están más que presentes en el caso Tlacolula.
Situación que ha propiciado que se inicien ya diversos procesos penales en contra de los regidores espurios, por usurpación de funciones. Y en el Congreso del Estado hay ya la solicitud de revocación de mandato contra esos regidores espurios (Expediente 85/2011), como contra las irregularidades permanentes de la presidenta municipal. Pero el proceso avanza lentamente. Las complicidades del PRI con el PRD, han detenido un asunto cuya resolución es obvia, pues no hay manera de sostener la ilegalidad.
La segunda oleada represora
Pese a todo, dado que los quejosos de tales irregularidades llevan las de ganar legalmente, la presidente municipal y su banda, han desatado una oleada represora contra todo aquel que cuestione su proceder. Como auténtica cacica pueblerina, además de los hechos ya referidos de septiembre, intenta acallar las voces disidentes.
El 14 de septiembre Walfre Velasco fue agredido nuevamente. Ahora fue Daniel, hijo del regidor espurio de gobernación, Abelardo Soriano, quien lo golpea intempestivamente al coincidir con él en una calle. Lo curioso del caso, narra Walfre, es que la policÃa municipal estaba “casualmente†en la esquina donde acontecieron los hechos, “deduzco que si respondÃa a la agresión era para detenerme a mà y fabricarme delitos, como sucediera con Pedro Sánchezâ€. Al mismo tiempo, Velasco ha recibido agresiones verbales del secretario municipal Marco Rodrigo Sánchez Aguilar y por el asesor del municipio Raúl Blas.
Las cosas no paran ahÃ. El martes 20 de septiembre fue detenido por la policÃa municipal, el hijo de Noé Sánchez Concha, el abogado que ha puesto en jaque al ayuntamiento y develado sus irregularidades. Sin embargo, surgen inquietudes ante esa detención, pues lo acusan de traer consigo un paquete de droga. Una táctica muy vieja, la de sembrar pruebas a los que disienten con los excesos de un régimen. Además, de que la policÃa municipal, no tiene facultades para ese tipo de operativos.
Tlacolula asÃ, ha retrocedido. O más bien, si alguien extrañaba el régimen represor al más puro estilo de Murat o Ulises Ruiz, los tristemente célebres exgobernadores, Concepción Robles, es la versión femenina que asola ese municipio. Sólo cabe preguntarse, ¿dónde están los antes aguerridos tlacolulenses que en los años 80 del siglo pasado interrumpieron temporalmente los férreos cacicazgos locales?
Lo único claro es que la toponimia de Tlacolula: lugar de las cosas torcidas, ha cobrado vigor gracias al mal gobierno de Cony Robles y sus corifeos.












