I PARTE El tiradero de basura instalado desde hace alrededor de 25 años en la colonia González Guardado del municipio de Zaachila ha rebasado ya su capacidad y vida de útil. Según expertos nacionales en el tema, desde el año 2008 debió haber dejado de funcionar pues sus desechos lixiviados contaminan los mantos freáticos hasta en 4 kilómetros a la redonda
Su cierre definitivo, declaró hace poco el ambientalista Carlos Álvarez Flores, Presidente de la organización México, Comunicación y Ambiente, debió darse desde el año 2008. Pero las opciones no se discuten ni se comprenden con amplitud. Hoy más de 25 mil personas sufren esta muy peligrosa contaminación.
Gobiernos corresponsables
Tanto la Profepa como la Semarnat del gobierno federal, el Instituto Estatal de Ecología del gobierno de Oaxaca y el ayuntamiento de Oaxaca, así como los otros 21 Ayuntamientos conurbados, son corresponsables de la contaminación de mantos acuíferos y de contribuir al calentamiento global por la emisión de biogás que, en vez de aprovecharse, se expande en la atmósfera. Entre otras formas de contaminación.
No está demás apuntar que tanto el nuevo gobierno del estado como el nuevo Ayuntamiento de Oaxaca apenas empiezan a corresponsabilizarse de tan grave situación. Sin embargo, en sus primeras actuaciones tampoco se notan mejores propuestas de solución. Y es que no es fácil para las administraciones grises que nos han gobernado enfrentarse al cúmulo de intereses que se dan en torno a la basura. La riqueza que genera aún hoy con su mínimo aprovechamiento.
Temor al sindicato
Uno de los temores de esas administraciones es enfrentar al sindicato “3 de marzo”, que agrupa a los recolectores de basura, quienes tienes prácticamente el control de la misma y los pepenadores. Toneladas de plásticos, cartón, vidrio, papel, etcétera son recolectados diariamente y enviados a grande bodegas en las inmediaciones del municipio de Xoxocotlán. Un ejemplo del gran negocio es que un kilogramo de plástico del llamado pet cuesta un peso. ¿Cuántas toneladas no se recolectan en un día, a la semana y al mes? Además de las toneladas de fierro, cartón, etc.
Las opciones son tres: hacer un nuevo tiradero de basura como prácticamente lo es el de Zaachila, con una mínima infraestructura; hacer un relleno sanitario que sólo es un poco mejor que el primero en tanto se recicla un poco de basura y se entierra lo demás; o hacer una planta de tratamientos de aprovechamiento de residuos sólidos. La mejor solución es esta última, pero requiere de la participación de la iniciativa privada, pues supone más de 100 millones de pesos que hasta ahora las empresas privadas no han propuesto invertir. Para un relleno sanitario, ha declarado el edil Ugartechea Begué, se necesitan 59 millones de pesos del erario.
Planta de tratamiento
La planta de tratamiento, podría abatir ese gasto público, aunque también la posibilidad de que el municipio aprovechara para sí durante años las fuertes sumas de dinero que produce reciclar la basura. Recursos que, con planta de tratamiento, irían a la iniciativa privada que sería dueña de dicha planta. Y hasta tendrían los municipios conurbados y la capital que pagar por ir a depositar los desechos. La obligación de las autoridades es lograr instaurar la mejor de las soluciones, y para ello deben conjuntar una voluntad colectiva que en años anteriores no se dio. A nadie le importó resolver este problema que se ha convertido en político y social, además de sanitario y ecológico.
Cierto es que la basura, junto con los intereses económicos, las inercias políticas y administrativas abruman, pero una firme y decidida atención al tema que nunca se le ha brindado, así como convenios adecuados y justos, podrían iniciar la real solución de este problema que ahoga a Oaxaca y a sus 21 municipios conurbados.












