Precandidatos en campañas anticipadas
Luis Ignacio Velásquez
El IEEPCO-INE es cero a la izquierda ante la muy adelantada disputa de la gubernatura, con los aspirantes gastando vastos recursos, abusando de una ley anodina. Hay quienes se promueven como los mejores en su desempeño, otros recurren a atentados ficticios; sin faltar el ex gabinista que denuncia la corrupción gabinista. Destaca en este proceso la disputa Murat -Ulises por alzarse desde el PRI con el control de Oaxaca, uno a través de su hijo Alejandro y el otro insiste con Eviel Pérez. En el PRD Diódoro impulsa a Estefan Garfias, en busca de posiciones rumbos a la candidatura presidencial de Moreno Valle.
Ante la indiferencia del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), el órgano responsable de garantizar la legalidad y equidad en los procesos electorales, personajes de todos los partidos políticos iniciaron ya sus campañas políticas, con miras a suceder a Gabino Cué Monteagudo en la gubernatura estatal.
Funcionarios de la administración federal, ex legisladores en el Congreso de la Unión, senadores de la República y dirigentes partidistas están desplegando intensas y costosas campañas electorales, rumbo al palacio de gobierno.
Los métodos son vastos, desde quienes se promueven como los mejores en su desempeño profesional, laboral o partidista, hasta quienes recurren a atentados o accidentes ficticios para llamar la atención de los posibles electores; sin faltar las denuncia escandalosas de casos de corrupción de funcionarios de la actual administración gubernamental.
Las campañas adelantadas están en todo su apogeo y mientras el IEEPCO presume que iniciará las investigaciones al respecto, ninguno de los aspirantes ha explicado de dónde proceden los recursos económicos que aplican en sus campañas mediáticas.
PRI: Nelsón Murat Vs. Uro
En el Partido Revolucionario Institucional (PRI) los grupos más fuertes están en plena disputa por la designación de candidato a la gubernatura. Los ex gobernadores José Nelson Murat Casab y Ulises Ruiz Ortiz, pretenden imponer al abanderado priísta, mientras Javier Villacaña Jiménez, Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, Mariana Benítez Tiburcio, José Antonio Hernández Fraguas, Martín Vásquez Villanueva y Samuel Gurrión Matías, pretenden colarse como “tercero en discordia”.
José Murat hace todo lo posible para que su vástago Alejandro Murat Hinojosa, director del INFONAVIT, sea designado candidato del PRI a la gubernatura del estado, aunque su peor opositor es su sucesor en el palacio de gobierno, Ulises Ruiz, quien impulsa al senador de la República, Eviel Pérez Magaña.
El Congreso del estado, a través de Alejandro Avilés, impulsó en la reforma político electoral local disminuir a tres los años de residencia a quien aspire a participar en el proceso electoral para gobernador del estado, en lugar de los cinco que prevé la Constitución General de la República, toda vez que el cachorro de Murat nació en el Estado de México y su carrera política la ha desarrollado en aquella entidad. Es claro que José Murat es quien maniobra y negocia a favor de su vástago, lo provee de gente, arma su equipo. No hay duda del papel preeminente del viejo político detrás del eventual gobierno del hoy director de Infonavit.
Sin embargo, la resolución de la Suprema Corte de la Nación (SCJN) en el sentido de que la residencia para quien aspire a ser candidato a gobernador debe ser de tres años, es un revés a alejandro Murat que alienta las esperanzas, sobre todo, del presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Javier Villacaña Jiménez.
Con el ánimo exultante, porque los priístas creen que es posible recuperar la gubernatura estatal, muchos aspirantes priistas están felices por el fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) donde se presentó una Controversia Constitucional, para determinar si el amigo de Enrique Peña Nieto obtenía la candidatura. Ahora todo indica que habrán de buscarle un relevo.
Mariana, HP, Gurrión…
Discreta, la ex sub procuradora general de la República, Mariana Benítez Tiburcio, intenta participar si hay oportunidad, con una imagen pública fresca, joven, preparada y, sobre todo, cercana también a Peña Nieto.
Los demás, en su mayoría solo son comparsa, pues arrastran largas historias de corrupción, ineficacia y oportunismo que demerita su propuesta, apunten ahí a Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva (HP) que ha utilizado a todas luces su cargo de director general y los recursos de LICONSA, para promocionarse en todas las regiones del estado; a Gurrión cuyo despliegue de recursos económicos es absolutamente insultante; Hernández Fraguas, que solo buscan que el ganador le asigne un cargo público para seguir viviendo del presupuesto; a Vásquez Villanueva a quien persigue la presunción de malos manejos en la Secretaría de Salud.
Ulises Ruiz insiste en lanzar a su gallo permanente, Eviel Pérez Magaña, quien definitivamente nació para perder, porque no ha ganado ninguna de sus últimas candidaturas, como se sabe perdió las elecciones hace cinco años frente a Gabino Cué. Hoy es senador de la república después de perder también esas elecciones, sin embargo gracias a los artilugios de la partidocracia mexicana, éstos se han regalado una senaduría más como “primera minoría”, o sea es senador quien pierde por el menor margen de votos. Con todo, es el abanderado que URO requiere para mandar tras bambalinas.
PRD con Moreno Valle
En el Partido de la Revolución Democrática (PRD) los “Chuchos”, es decir Jesús Ortega y Jesús Zambrano, el grupo hegemónico de ese instituto político, propuso y se aprobó en el pasado Congreso Nacional una política de alianzas, incluso con el PAN, con el argumento que su prioridad es vencer al PRI.
Sin embargo en Oaxaca esto tiene jiribilla, porque en el contexto de la sucesión presidencial que también ya se prepara, el gobernador poblano Rafael Moreno Valle se ha aliado con los Chuchos y el gobernador Gabino Cué Monteagudo, para imponer a un candidato amigo que pueda apoyar sus aspiraciones presidenciales.
Y hasta ahora este no es otro que el recién ungido, por estos personajes, como diputado federal José Antonio Estefan Garfias. El constructor de la precampaña presidencial de Moreno Valle es el ex gobernador del estado Diódoro Carrasco Altamirano, de quien Estefan Garfias fue leal y fiel palafrenero.
Por eso es en el vecino estado de Puebla, en hoteles y restaurantes, donde se realizan los conciliábulos para afinar estrategias, obtener los recursos económicos para precampañas y campañas, y se hacen los acuerdos necesarios para garantizar que en Oaxaca Moreno Valle tenga un gobernador amigo.
Por lo menos la primera parte del plan está hecho: Estefan Garfias ocupa ya una curul en el Congreso de la Unión. Pero es prescindible, pues si no “pega” ya se piensa en Gerardo Gutiérrez Candiani, para encabezar la nueva coalición.
Benjamín Robles, desechado
El más dañado por esta actuación lo es sin duda el senador Benjamín Robles Montoya, quien pretendió copiar la estrategia de Gabino Cué para llegar a la gubernatura del estado y hoy se ha quedado solo. Como siempre los “Chuchos” han optado por la negociación con Moreno Valle, donde obtendrán riqueza y poder, que por apoyar a un hombre incapaz de generar confianza como es considerado Robles Montoya.
En su desesperación Robles Montoya no solo ha roto su relación con su ex protector, sino se ha dedicado mediáticamente a acusar de corrutos a los distintos funcionarios de Gabino Cué.
Cerradas las puertas del PRD y el PAN, la otra opción era MORENA, sin embargo este partido públicamente ha manifestado que no apoyará a Robles Montoya en su aspiración de ser gobernador de la entidad. Hay una opción, la candidatura independiente, pero a pesar de su campaña permanente desde hace cuatro años, así no existen garantías de que pueda llegar a ganar la gubernatura.
En este contexto, el diputado federal perredista Francisco Martínez Neri entró a la rifa del tigre sin comprar boleto. Una vez ungido como coordinador de la fracción parlamentaria del PRD en el Congreso de la Unión, ofrece a los “Chuchos” la posibilidad de ofertar una candidatura de izquierda para encabezar la coalición; del dirigente perredista Carol Antonio Altamirano, su presencia en el proceso es meramente testimonial.
PAN, a cachar lo que sea
El Partido Acción Nacional (PAN) no aspira a mucho. Cuarta fuerza electoral en el estado y en plena caída, lo único que busca es a formar parte del gobierno con una alianza con el PRD, lo que ya fue aprobado por su dirigencia. Algunos militantes están asomando la cabeza para una posible nominación, pero están condenados al fracaso, tal es el caso de su dirigente estatal Juan Mendoza Reyes y la diputada federal Eufrosina Cruz Mendoza, que también difunde su imagen en diversos medios de comunicación con el pretexto de su informe legislativo.
A nivel nacional es posible que el PAN impulse la postulación del presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Gerardo Gutiérrez Candiani, con la intermediación de Diódoro Carrasco Altamirano, sobre todo para que sea Acción Nacional quien proponga candidato.
El gobernador Gabino Cué seguramente apoyaría esta propuesta y el compromiso con Moreno Valle se mantendría.
MORENA con Salomón
En tanto en MORENA, el líder moral y real del partido, Andrés Manuel López Obrador, que también construye su tercera candidatura presidencial, ha hecho pública su decisión de no participar en ninguna coalición, mucho menos con el PAN, y de impulsar la candidatura a gobernador del ex secretario de Gabino Cué, Salomón Jara Cruz.
En la ciudad capital ya se ven los espectaculares de este ex funcionario público que al igual que los priístas arrastra la mala fama de desviar recursos públicos, sobre todo para la campaña presidencial del hoy presidente del Consejo Nacional de Morena, de Andrés Manuel López Obrador, quien en 2012 perdió por segunda ocasión.
Aunque MORENA se ubicó como tercera fuerza electoral en el pasado proceso en Oaxaca para elegir diputados federales, el trabajo político del PRI, PRD y PAN en las comunidades, podría impedir que obtuviera la gubernatura del estado, con todo y el apoyo proselitista de Andrés Manuel López Obrador, el famoso Pejelagarto.
El Partido Socialdemócrata de Oaxaca y el Partido Unidad Popular han expresado su intención de sumarse a una coalición de izquierda, aunque con la intermediación del huésped de palacio de gobierno podrían terminar aliados al PAN. El PVEM, ya se sabe, es un apéndice del PRI.
En fin el proceso electoral para la gubernatura en Oaxaca está muy adelantando, con los suspirantes gastando hasta lo que no tienen, haciendo caso omiso de la ley, amarrando acuerdos con actores locales y foráneos, en tanto el órgano electoral vive una inanición pastosa.












