Salina Cruz.- La actual administración encabezado por Héctor Becerril, ha sido severamente cuestionada por los habitantes de esta ciudad en primera porque a sabiendas de que sus principales jefes policíacos se encontraban realizando actividades ilícitas, los solapó y les sigue encubriendo, hasta el momento, manteniéndolos con el presupuesto del erario público al otorgarle las garantías para continuar con el proceso penal en donde se les incrimina la participación en hechos delictuosos.Tres directores de policía han desfilado
Los tres directores de policía que han desfilado en la presente administración han dejado sus cargos bajo un cúmulo de sospechas de laborar más que a favor de la ciudadanía, al servicio de la delincuencia, por eso los índices de inseguridad en el puerto han tomado dimensiones alarmantes.
El último en la lista Daniel Villalobos, dejó el cargo cuando fue detenido bajo un impresionante operativo donde participaron elementos de la Secretaria de Marina, Policías Federales y luego trasladado a las oficinas de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) dependiente de la Procuraduría General de la República.
Al Director de seguridad pública municipal días antes había sido severamente cuestionado por diversos sectores de la sociedad ya que no intervino en el linchamiento de un joven presunto delincuente que fue quemado vivo por trabajadores del volante. Héctor Becerril no ordenó su relevo al contrario lo premio con patrullas nuevas y luego vino la detención de las fuerzas del orden al igual que el comandante de la corporación municipal, Ermisendo Pérez, que a nadie extraño.
El mando inmediato en esta corporación municipal lo tomó Noé Castellanos Sindico de Gobernación municipal, pero los problemas en la policía municipal no terminan porque el actual encargado al igual que el presidente municipal Héctor Becerril esta amparado ante la autoridad federal.
No hay director de policía
De acuerdo al expediente 201/2010 radicado en el Juzgado Sexto de Distrito con sede en Salina Cruz, Noé Castellanos solicitó a este juzgado federal un amparo contra actos reclamados por la
Procuraduría General de la República con residencia en México, Distrito Federal, y otras. En este momento el municipio no tiene Director de Policía Municipal.
Héctor Becerril ha tenido que lidiar en su gobierno con las denuncias de la ciudadanía por la presunta complicidad entre la delincuencia y los elementos de la policía municipal y es que varios de ellos enfrentan proceso penal en los tribunales, recluidos dentro del Centro de Readaptación Social, mientras que otros desertaron de la corporación y hoy se encuentran prófugos de la justicia.
De los hechos en la comisión de delitos donde presuntamente participaron policías municipales tiene conocimiento la licenciada Yadira Castillo, Agente del Ministerio Público Adscrita a la Subprocuraduría Regional de Justicia con sede en Tehuantepec, bajo el expediente penal número 1014/TH/2009, investigó y determinó la probable participación de los guardianes del orden quienes habrían asaltado a mano armada al Banco del Ahorro Nacional del Servicios Financieros BANSEFI.
Cándido de los Santos, Fernando Chiñas, Juan Leonardo Cortes y Leider Hernández, son los policías que enfrentan a la justicia actualmente y que en el mes de diciembre pasado también fueron detenidos junto con el director de la Policía municipal por portar armas de grueso calibre en la patrulla de esta corporación
Becerril libera a malos elementos
Sin embargo, en esa ocasión el presidente Héctor Becerril movió sus influencias y través de un abogado solicitó la libertad en la Subdelegación “B” de proceso penales de la Procuraduría General de la República donde un agente del ministerio público resolvió otorgar la liberación de los policías municipales bajo las reservas de la ley.
Pese a la inconformidad de la Cámara Nacional de Comercio, de asociaciones civiles como Movimiento Transformador salinacrucence y de sectores de la sociedad Héctor Becerril puso oídos sordos a los reclamos de relevar inmediatamente al director de Policía y contra viento y marea lo mantuvo en el poder, solo para que en unos meses más se lo llevara la SIEDO por su presunta complicidad con bandas de delincuentes.
La inseguridad en el puerto se ha agravado por la incompetencia de la autoridad municipal porque a plena luz día los maleantes asaltan, violan asesinan y los encargados de brindar seguridad a la ciudadanía no actúan o no lo hacen por los acuerdos que presumiblemente tienen con los integrantes de cometer la serie de crímenes en perjuicio de la sociedad.
Preocupado sólo por otro cargo
Preocupado más por promocionar su deteriorado imagen Héctor Becerril olvida el tema de seguridad pública y es que en alguna ocasión cuando caminó en los barrios y colonias en busca del voto que lo llevó a la silla presidencial, mencionó que los policías tendrían mejores equipos y armamento además de una preparación policial que le permitiera enfrentar a la delincuencia de manera eficaz, pero no ha cumplido.
Su lema “Cumplir es lo que vale” quedó en un simple slogan porque hoy sus policías están catalogados como uno de las peores corporaciones locales en la historia de Salina Cruz. La herencia maldita de Becerril tendrá repercusiones en el futuro, ya que otros policías podrían ser detenidos por su complicidad con el crimen organizado.
Entre los elementos de esa corporación es un secreto a voces de quienes participan con delincuentes para brindarles cambio de jugosos ingresos, o dadivas pero no denuncian con sus superiores por miedo a represalias.
Existen policías municipales que manejan lujosos vehículos de reciente modelo que, con el sueldo miserable que les otorga Héctor Becerril jamás podrían comprar. No obstante también se menciona la confabulación de estos efectivos con otras corporaciones policiales en actos fuera de la ley.
En su afán de conseguir un eslabón político más, Héctor Becerril olvidó sus deberes como presidente municipal, y con recursos públicos promocionó su imagen para lograr la designación como Candidato a diputado Local pero no lo logró, ni siquiera convenció a la cúpula en el Partido Revolucionario Institucional para que lo premiaran con la suplencia.
Su pésima administración, es decir, los malos resultados durante su gobierno lo tienen contra la pared, y sus aduladores que lo colmaban de alabanzas callan, nadie quiere meter las manos ahora por Héctor Becerril.
Los tres directores de policía que han desfilado en la presente administración han dejado sus cargos bajo un cúmulo de sospechas de laborar más que a favor de la ciudadanía, al servicio de la delincuencia, por eso los índices de inseguridad en el puerto han tomado dimensiones alarmantes.
El último en la lista Daniel Villalobos, dejó el cargo cuando fue detenido bajo un impresionante operativo donde participaron elementos de la Secretaria de Marina, Policías Federales y luego trasladado a las oficinas de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) dependiente de la Procuraduría General de la República.
Al Director de seguridad pública municipal días antes había sido severamente cuestionado por diversos sectores de la sociedad ya que no intervino en el linchamiento de un joven presunto delincuente que fue quemado vivo por trabajadores del volante. Héctor Becerril no ordenó su relevo al contrario lo premio con patrullas nuevas y luego vino la detención de las fuerzas del orden al igual que el comandante de la corporación municipal, Ermisendo Pérez, que a nadie extraño.
El mando inmediato en esta corporación municipal lo tomó Noé Castellanos Sindico de Gobernación municipal, pero los problemas en la policía municipal no terminan porque el actual encargado al igual que el presidente municipal Héctor Becerril esta amparado ante la autoridad federal.
No hay director de policía
De acuerdo al expediente 201/2010 radicado en el Juzgado Sexto de Distrito con sede en Salina Cruz, Noé Castellanos solicitó a este juzgado federal un amparo contra actos reclamados por la
Procuraduría General de la República con residencia en México, Distrito Federal, y otras. En este momento el municipio no tiene Director de Policía Municipal.
Héctor Becerril ha tenido que lidiar en su gobierno con las denuncias de la ciudadanía por la presunta complicidad entre la delincuencia y los elementos de la policía municipal y es que varios de ellos enfrentan proceso penal en los tribunales, recluidos dentro del Centro de Readaptación Social, mientras que otros desertaron de la corporación y hoy se encuentran prófugos de la justicia.
De los hechos en la comisión de delitos donde presuntamente participaron policías municipales tiene conocimiento la licenciada Yadira Castillo, Agente del Ministerio Público Adscrita a la Subprocuraduría Regional de Justicia con sede en Tehuantepec, bajo el expediente penal número 1014/TH/2009, investigó y determinó la probable participación de los guardianes del orden quienes habrían asaltado a mano armada al Banco del Ahorro Nacional del Servicios Financieros BANSEFI.
Cándido de los Santos, Fernando Chiñas, Juan Leonardo Cortes y Leider Hernández, son los policías que enfrentan a la justicia actualmente y que en el mes de diciembre pasado también fueron detenidos junto con el director de la Policía municipal por portar armas de grueso calibre en la patrulla de esta corporación
Becerril libera a malos elementos
Sin embargo, en esa ocasión el presidente Héctor Becerril movió sus influencias y través de un abogado solicitó la libertad en la Subdelegación “B” de proceso penales de la Procuraduría General de la República donde un agente del ministerio público resolvió otorgar la liberación de los policías municipales bajo las reservas de la ley.
Pese a la inconformidad de la Cámara Nacional de Comercio, de asociaciones civiles como Movimiento Transformador salinacrucence y de sectores de la sociedad Héctor Becerril puso oídos sordos a los reclamos de relevar inmediatamente al director de Policía y contra viento y marea lo mantuvo en el poder, solo para que en unos meses más se lo llevara la SIEDO por su presunta complicidad con bandas de delincuentes.
La inseguridad en el puerto se ha agravado por la incompetencia de la autoridad municipal porque a plena luz día los maleantes asaltan, violan asesinan y los encargados de brindar seguridad a la ciudadanía no actúan o no lo hacen por los acuerdos que presumiblemente tienen con los integrantes de cometer la serie de crímenes en perjuicio de la sociedad.
Preocupado sólo por otro cargo
Preocupado más por promocionar su deteriorado imagen Héctor Becerril olvida el tema de seguridad pública y es que en alguna ocasión cuando caminó en los barrios y colonias en busca del voto que lo llevó a la silla presidencial, mencionó que los policías tendrían mejores equipos y armamento además de una preparación policial que le permitiera enfrentar a la delincuencia de manera eficaz, pero no ha cumplido.
Su lema “Cumplir es lo que vale” quedó en un simple slogan porque hoy sus policías están catalogados como uno de las peores corporaciones locales en la historia de Salina Cruz. La herencia maldita de Becerril tendrá repercusiones en el futuro, ya que otros policías podrían ser detenidos por su complicidad con el crimen organizado.
Entre los elementos de esa corporación es un secreto a voces de quienes participan con delincuentes para brindarles cambio de jugosos ingresos, o dadivas pero no denuncian con sus superiores por miedo a represalias.
Existen policías municipales que manejan lujosos vehículos de reciente modelo que, con el sueldo miserable que les otorga Héctor Becerril jamás podrían comprar. No obstante también se menciona la confabulación de estos efectivos con otras corporaciones policiales en actos fuera de la ley.
En su afán de conseguir un eslabón político más, Héctor Becerril olvidó sus deberes como presidente municipal, y con recursos públicos promocionó su imagen para lograr la designación como Candidato a diputado Local pero no lo logró, ni siquiera convenció a la cúpula en el Partido Revolucionario Institucional para que lo premiaran con la suplencia.
Su pésima administración, es decir, los malos resultados durante su gobierno lo tienen contra la pared, y sus aduladores que lo colmaban de alabanzas callan, nadie quiere meter las manos ahora por Héctor Becerril.












