Totopo, de los grandes adelantos tecnológicos del orbe
Juchitán.- El totopo, expresó un investigador extranjero hace años, constituye uno de los más grandes adelantos tecnológicos de estas tierras y del mundo, una creación sorprendente, adecuada para satisfacer ingentes necesidades humanas. Una tortilla que de manera natural no se descompone conservándose durante muchos meses. Además, no necesita calentarse para su ingesta y el campesino, trabajador o cualquiera puede comerla a cualquier hora.
Admirado con el totopo aquel biólogo también alcanzó a decir, a preguntar si junto a este desarrollo tecnológico se había creado en los últimos tiempos algo similar, alguna invención nueva. Todos movieron la cabeza en sentido negativo. Lo que quedó en el aire es que la real creatividad se había detenido.
Cual auténtico ícono de la cultura zapoteca, en el marco de las fiestas de mayo en la Ciudad de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, se efectuó la Quinta Feria Regional del Totopo con el propósito de promover e incentivar esta actividad productiva en la región del Istmo de Tehuantepec, que beneficia a gran número de ciudadanos y familias dedicadas a la elaboración de este producto del maíz en las comunidades y municipios.
La feria fue organizada por el Ayuntamiento juchiteco a través de la regiduría de Desarrollo Económico que dirige el ingeniero Jesús Ruiz Santiago, con el apoyo de la delegación de la Comisión Nacional Para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas; la Organización Social Tona Tati´; la regiduría de Cultura y Recreación y los representantes de los distintos Ayuntamientos participantes.
El Presidente Municipal de Juchitán, Saúl Vicente Vásquez, inauguró oficialmente la Quinta Feria Regional del Totopo, con la participación de los municipios de la región: San Mateo del Mar, Villa de San Blas Atempa, Santa María Xadani, San Juan Guichicovi, Zanatepec, Ixtaltepec, Ciudad Ixtepec, San Pedro Comitancillo, Ixhuatán y el anfitrión, Juchitán de Zaragoza.
El edil juchiteco expresó: “El día de hoy abrimos nuestros corazones y las puertas de nuestra ciudad para mostrar la cultura que tenemos como pueblos originarios, y que la cultura del totopo hoy la siguen sosteniendo nuestras mujeres del Istmo con los conocimientos ancestrales que nos dejaron nuestras abuelas y abuelos. Además, quiero agradecer el esfuerzo de nuestras compañeras para seguir produciendo este alimento ancestral con lo que se afirma el compromiso de seguir construyendo la idea de sembrar el maíz zapalote chico”.
Al lado del totopo, llamado alguna vez por la gente del norte del país “galleta de maíz”, figura también este pequeño maíz zapalote chico, otro desarrollo tecnológico prehispánico impresionante, adaptado al clima del Istmo, soporta sequía, plagas y se produce en un ciclo corto de 40 días. Con este zapalote es que se elabora especialmente el totopo. Este maíz es endémico del Istmo de Tehuantepec, una de las 64 razas de maíz que hay en el país y de las 59 nativas. En el sitio de internet http://www.biodiversidad.gob.mx/ se describen sus propiedades.
“Es una de las razas importantes para el mejoramiento por sus características fisiológicas, morfológicas y agronómicas sobresalientes: índice de cuateo, insensibilidad al fotoperiodo, ciclo corto, alta eficiencia fotosintética y potencial hídrico bajo sequía; planta baja resistente al viento, al acame, al calor, a enfermedades foliares y al gusano cogollero; excelente calidad elotera; excelente cobertura de mazorca que protege al grano de plagas y enfermedades; alto coeficiente de desgrane, buen rendimiento; excelente para totopo, elotes y tortillas; y para forraje (Muñoz 2003, CONABIO 2010). Se ha usado en el mejoramiento genético como fuente de estas características (Ortega 1985b, CONABIO 2010). En Estados Unidos han generado variedades con resistencia a plagas a partir de esta raza (Widstrom et al. 2003). Por su planta pequeña y precocidad, se puede sembrar en alta densidad, pudiéndose obtener hasta tres cosechas por año (CONABIO 2010)”.












