El proyecto de aguas profundas nace de la búsqueda de la esencia del ser humano, el amor y la pasión.
El ser humano no es su apariencia sino su ser, sus emociones, sus sueños, sus anhelos, sus añoranzas, sus sentimientos y ahà se encuentra su valor.
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Ser profundo es comprometerse con uno mismo, con la familia, con la sociedad, es observar, es hacer algo para mejorar nuestro ser.
Ser profundo es amar. Casi nadie lucha por lo que no se ama. Dicen. Y creo irremediablemente en ello, si no amas tus sueños no lucharás para que se realicen; asà de simple.
Concibo a las personas en colores y las transformo en peces y quienes son sublimes suelen ser sirenas o tritones; las medusas que son venosas les llueve arrecifes, los peces danzan, cantan y van en una sola dirección descifrando el significado oculto de las coincidencias, del amor y de la vida, eso es sincrodestino.
La vida es un preludio, es saber de que estamos hechos y a veces, cuando estamos perdidos, hay una luz que vemos a lo lejos, en el faro, el cual nos señala el camino a seguir.
Aguas profundas me recordó que sé amar y me enseñó que esta en mà la felicidad y es la que comparto con todas las personas a mi alrededor.
Aguas profundas me enseñó que muchas veces lo invisible es visible.
Aguas profundas puede ser color puede ser forma, donde el azul es tranquilidad, el rojo es pasión, el rosa es amor, el morado es madurez, el amarillo es alegrÃa y el verde es vida.
Aguas profundas es ver más allá, con el corazón, con las manos, con los labios, es bailar sin música, es pintar con los dedos…es soñar despierta…es regalar lunas.









