Friday, 08 de May de 2026
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El falaz discurso de Peña y el significado de #todossomosAyotzinapa

Análisis
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Martín Mathus*

 

México está de luto. Sí. Pero no olvidemos que lo hemos estado por años. Que bueno que los ciudadanos nos estamos manifestando en contra de la impunidad. Hay que hacerlo. Lo que sucedió en Iguala es una aberración y si como ciudadanos mexicanos no nos impresionamos, preocupamos y ocupamos con esta situación, que nos maldigan las futuras generaciones de mexicanos.

 

¿Por qué fueron 43 estudiantes los que derramaron el vaso?

 

En gran parte fue por el discurso. Sin contar muertos, en los últimos 8 años se registran más de 22 mil desapariciones en nuestro territorio. Sin embargo, durante el sexenio pasado estábamos en guerra. Sí, en guerra. Así nos lo dijo nuestro jefe de Estado. Por lo tanto, muertos y desparecidos son tan solo fenómenos naturales de un Estado en guerra. Todos estábamos indignados, asustados y quizá en algunas partes hasta sometidos por el miedo, pero el concepto de impunidad jamás logró salir completamente a flote; ya que hasta cierto punto aceptamos la idea de que nuestro Estado de derecho estaba en peligro, forzándonos a una guerra contra quienes atentaban contra él. Los daños colaterales de la guerra, aunque los repugnábamos, eran justificables.

 

Miren como el discurso es todo. Hace dos años el Presidente Peña Nieto tomó el máximo podium de nuestro país como jefe de Estado y de pronto ya no estábamos en guerra. Esa declaración de guerra se convirtió en tan solo referencias oblicuas de inseguridad en un discurso optimista de transformación y modernización. Al poco tiempo empeoró la situación en Michoacán, de la cuál supimos mucho al principio y ahora no sabemos nada. Pareciera que ocuparon el silencio para resolver aquella crisis. Ese discurso de que México se abriría más al mundo para transformar todo y resolver todo y mejorar todo era necesario para pasar aquella reforma energética. Cómo no se usó todo ese capital político; esa disciplina partidista de los priístas; esa sumisión de los líderes panistas y perredistas; esa habilidad política de Beltrones y Gamboa para pasar primero las verdaderas reformas estructurales que necesita el país, en vez de la energética. La educativa, por ejemplo, se hizo a medias. ¿Fue un éxito? Pues sí, porque antes no pasaba nada y no se movía nada; pero apostarle a tal reforma energética sin haber reformado profundamente el sistema educativo, el sistema político o el sistema jurídico fue como construir una pirámide sobre terreno pantanoso. En fin.

 

Los hechos de Iguala suceden durante este nuevo discurso de nuestro jefe de Estado. Lo que sucedió no era parte del plan, y cuando sentimos que nos hemos desviado del plan nos agitamos. Así que: gracias Señor Presidente por ese plan y ese discurso tan pero tan fuera de contexto y tan deslindado de la realidad y de las actuales posibilidades de nuestro país, porque gracias a él hoy jóvenes y adultos, norteños y sureños, ricos y pobres, priístas y no priístas, optimistas y realistas somos orquestados por la causa común de manifestarnos en contra de la impunidad. Demuéstrenos a nosotros los ciudadanos y no a inversionistas extranjeros que las cosas en casa están bien. Antes de vendernos cualquier reforma o acción de gobierno, gobiernen para garantizar nuestra seguridad, porque esa es la primera (y muchos dirán que única) responsabilidad del gobierno.

 

Demuéstrennos que nuestra democracia ha deshecho ya aquellas prácticas siniestras del siglo pasado. Ya no nos van a distraer dandole tiempo al caso; ya sabemos que prefieren hablar sobre el estado del crimen que de un crimen de Estado. Demuéstrennos que efectivamente tenemos las bases institucionales para estar pensando en cualquier otra cosa que no sea el fortalecimiento de nuestro Estado de derecho. ¡Comiencen ahora! Se los estamos exigiendo todos los Mexicanos. Que regresen con vida los 43 normalistas o que su desaparición se lleve a sus últimas consecuencias.

 

Porque sin un Estado de derecho qué más da si tenemos gobierno o no. Qué más da si somos democráticos o no. Qué más da si tenemos petróleo o no. Sin un Estado de derecho robusto qué más da si me creo libre o no. He aquí el significado de: #todossomosAyotzinapa.

 

Twitter: @mmths

 

*Estudiante de Economía de la University College London
Tesis: Economía de la educación y desarrollo
Presidente de los estudiantes españoles y latinoamericanos de la UCL
Capitán del equipo de tennis de la UCL

 
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