Gerardo Nieto
Resumen Ejecutivo AP 688
El contexto nacional es de múltiples líneas de ruptura con una crisis envolvente de sistema que se expresa en bajo crecimiento económico y el escalamiento de la violencia en todo el país. La tesis del colapso se mantiene, mientras los grupos económicos se enfrentan y el ajuste de cuentas entre facciones políticas amenaza con descarrilar el proceso de aterrizaje del modelo en su conjunto.
El gobierno se presenta como un ente débil y por ello, cada vez es más propenso al uso de la fuerza. “Si bien es importante y notable que, ahora, los poderes fácticos se confronten entre sí y no en contra del gobierno, la fragilidad y soledad del gobierno pueden hacerlos voltear hacia él”. 1
Nuevo gobierno débil
Quizá no estemos ante el comienzo de un nuevo ciclo de presidencia fuerte, sino en la extensión de presidencias débiles que iniciaron con la alternancia de 2000, con una agravante: “Si el gobierno no advierte el cambio de atmósfera y condiciones políticas, más de una liebre le puede saltar…y descarrilarlo”. 2
El modelo reformista del Presidente genera rupturas: “Las reformas hacendaría y de competencia económica tienen molestos a importantes sectores de la producción; la educativa, al gremio magisterial y…a algunos gobiernos estatales, y la de telecomunicaciones, a los monopolios del ramo. A esa situación se agrega el pobre crecimiento económico, que frustra los supuestos beneficios de la reforma laboral”3; a los generales del país no les gustó la reforma que acota el fuero militar, sobre todo porque les parece injusto que siendo la primera línea de contención al avance del crimen organizado se les trate de esa manera; hay sectores sociales que empiezan a procesar el tamaño de la apertura a la industria del petróleo como una verdadera provocación política y social. La confrontación entre los magnates mexicanos puede rebasar al gobierno. El desasosiego apunta a una fractura.
La pregunta que hoy se impone es la de saber si la tesis de la presidencia fuerte que acompaña el regreso del PRI al poder es una verdad que se constata en el terreno de los hechos o es más una construcción del discurso de un gobierno que no ha dejado atrás la condición de debilidad estructural que significó a las administraciones del interregno mexicano 2000-2012. Lo que se observa es una dinámica pérdida del consenso de las élites en torno al Presidente y a su modelo reformista. “El gobierno camina solo por una línea muy delgada donde, como añadido, las acciones para restablecer la seguridad pública y atemperar el descontento social no acaban de rendir frutos. Si bien Michoacán concentra la atención, en Edomex, Tamaulipas y Veracruz titilan los focos rojos de la violencia criminal. En el campo del descontento social, Guerrero, Oaxaca y Chiapas…dejan ver la presencia de grupos tentados por la vía armada para dar solución a sus problemas. El secuestro de Julia Carabias no es un incidente, demanda enorme atención política y social”.4
Cae popularidad de EPN
Algunos sondeos sobre la marcha del gobierno a un año y medio de haber iniciado su gestión, nos dicen que la aceptación de Enrique Peña Nieto está en franca caída: al primer trimestre de 2014, Peña Nieto registra 37 por ciento de preferencias, lo que significa un descenso de 18 por ciento en relación al mismo periodo del año anterior y 52 por ciento de mexicanos desaprueba su administración.
El de la reforma energética es un tema muy sensible y más cuando amplios sectores de la población parecen haber hecho suyas las preguntas del cineasta Alfonso Cuarón: de la reforma aprobada derivarán contratos millonarios. En un país con un estado de derecho tan endeble (y muchas veces inexistente) como el nuestro, ¿cómo podrán evitarse fenómenos de corrupción a gran escala? ¿Cómo asegurar que las utilidades no se canalicen a la expansión de la burocracia sino que lleguen al propietario original de esos recursos, que es el pueblo mexicano? ¿Cómo asegurar que la reforma incremente la productividad de Pemex si no se enfrenta el problema de la corrupción dentro del sindicato?, etcétera.
A las preguntas y dudas de Alfonso Cuarón se suma el descubrimiento de las mentiras oficiales en torno a las reformas: “Se dijo que con las reformas la economía crecería al 6%, y la realidad es que en el 2013 llegamos a la cuarta parte, 1.3% (INEGI), el segundo crecimiento más bajo en la región (CEPAL), menor que el promedio anual de casi 2 por ciento en el sexenio anterior (Banxico), y seis veces menor al periodo comprendido de 1946-1982. Se aseguró que habría dos millones más de empleos, y los informes nos indican que en los últimos 18 meses se han creado 647 mil empleos, menos de una tercera parte.
La mejoría salarial prometida no se ve por ningún lado. Es un hecho el incremento de la pérdida del poder adquisitivo del salario que se acumula desde 1982 y que asciende ya al 63% en la remuneración promedio y al 78% en el salario mínimo. El ridículo aumento de éste –del 3.9%– equivalente a 2.46 pesos diarios, reafirma la posición de México en la parte más baja de la tabla de salarios de América Latina….Nuestro país ostenta el segundo nivel más alto de desigualdad en el ingreso: el que percibe el 10% de la población más rica, es 29 veces mayor que el que corresponde al 10% de la población más pobre. Para el tercer mes del 2014 la tasa de desocupación nacional se ubicó en 4.80% en términos anuales, lo que equivale a un aumento de 0.29 puntos porcentuales respecto del año anterior.
Crece el desempleo
En términos absolutos la desocupación se situó en 2 millones 526 mil personas, lo que llevaría a un incremento anual de 150 mil 466 personas. La tasa de informalidad laboral reportó un aumento de 0.39 con respecto al mismo mes del año anterior, lo que representa 197 mil 454 personas que han ingresado al trabajo informal. En pocas palabras ‘en ausencia de crecimiento económico el empleo se reduce, lo que se traduce en menor ingreso y desde luego en menor consumo y en la contracción del mercado interno’. El ciclo fatal del neoliberalismo”5.
Avanza la guerra entre los magnates mexicanos de la telecomunicación y la radiodifusión. Se escribe y se dice de todo en ausencia de una autoridad que fije límites y encauce los conflictos: Un columnista ligado a Televisa sostiene que el dueño de Teléfonos de México, primero armó una bancada legislativa a modo: los Telcel-nadores en el Senado y las Dish-putadas en la Cámara de Diputados; luego extendió su dominio a medios de comunicación y convirtió a periodistas en sus voceras; finalmente, financia manifestaciones contra la empresa de Emilio Azcárraga Jean. “El sábado (26 de abril) era la cita para realizar una cadena humana desde Los Pinos hasta Televisa Chapultepec para protestar contra la ley secundaria de telecomunicaciones (…) Acudieron personajes afines al ingeniero Slim (…) la invitación decía a las 11 de la mañana. Necesitaban seis kilómetros de personas. Era mediodía y la cadena no se formaba porque los asistentes no alcanzaban más que para cinco cuadras desagregadas (…) Justo a esa hora, llegó el contingente del sindicato de Telmex, que está bajo total control del ingeniero Carlos Slim a través de la figura de Francisco Hernández Juárez…los trabajadores del ingeniero Slim… nutrieron la manifestación con pancartas (…) Eran mantas y cartulinas impresas profesionalmente con textos tan sorprendentemente especializados como: ‘No se debe castigar a Telmex y sus trabajadores por cumplir con el título de concesión y declararlo preponderante’. Y al ladito: ‘Peña títere de Televisa’./ Que el hombre más rico desafíe así al presidente de su país, rete al Estado, plante cara ante las instituciones y financie una manifestación me parece una noticia de talla internacional”6.
PAN y PRD colaboracionistas
¿Cuánto vale para el régimen sortear con éxito el modelo reformista? Tanto que está detrás de las facciones colaboracionistas del PAN y el PRD, identificadas como corrientes modernistas. El proyecto “institucional” de la izquierda al que apuesta el gobierno es la base, entre otros apoyos, para que el modelo reformista del Presidente no descarrile antes de tiempo. En esa lógica se inscribe la acción envolvente en contra Cuauhtémoc Cárdenas. Al ingeniero se le dice de todo: que no es un ícono moral de salvación ni mucho menos, a sus 80 años, un relevo generacional.
Mientras los vectores de esa campaña avanzan, ensalzando los aciertos de la “izquierda institucional” que tantos favores le ha hecho al Presidente, llama la atención que el otro bloque de facciones perredistas no logre articular una defensa política en medios que descubra una a una las falacias de la colaboración con un régimen autoritario y esencialmente corrupto. Más aún cuando el costo de la privatización de todo el proceso del valor de la industria petrolera mexicana está exacerbando los ánimos de amplios sectores de la población que apenas procesan el tamaño del despropósito gubernamental. Tanto o más se puede decir de la facción maderista en el PAN. Cordero y los calderonistas no enfrentan a un grupo interno de su partido, sino a todo el régimen que como condición para sentar las bases de otro ciclo de amplia hegemonía histórica demanda a una oposición leal: la panista y a una satelital: la perredista.
Durante el interregno mexicano 2000-2012, las presidencias de Vicente Fox y Felipe Calderón compartieron una condición de debilidad estructural; el Congreso se convirtió en la institución dominante, junto al Ejército. Del Poder Legislativo surgieron élites transversales que se convirtieron en actores relevantes del sistema; fueron de consulta obligada para las reformas y proyectos de la administración. Algunos personajes como Elba Esther Gordillo o Manlio Fabio Beltrones adquirieron una influencia creciente a tal grado que se convirtieron en auténticos factótums de poder.
A lo largo de tres décadas, el tejido social del país se ha deteriorado a niveles inauditos. Todos los referentes de la crisis se han agravado durante la presidencia de Enrique Peña Nieto. La tesis del colapso vuelve a aparecer y hoy se duda que el regreso del PRI al poder haya roto con el ciclo de presidencias débiles del interregno mexicano 2000-2012.
1 Delgado, René, Sobreaviso… Op. Cit. Supra, p.-10.
2 Ibidem, p.-10.
3 Delgado, René, Sobreaviso en Reforma. México, mayo 03, 2014. p.-10.
4 Ibidem, p.-10.
5 Muñoz Ledo, Porfirio, 1 de mayo en El Universal. México, mayo 3, 2014. p.-18.
6 Loret de Mola, Carlos, Slim toma las calles en El Universal. México, abril 29, 2014. p.-7.









