“El 4 de julio los oaxaqueños dieron una señal a los futuros gobernantes: el fin del bonapartismo, el fin del gobierno de un solo hombre, del gobierno de una pequeña élite. Y la exigencia de un gobierno responsable, transparente, que rinda cuentas, un gobierno efectivo, que respete las comunidades, un gobierno de un pueblo multicultural. Ese es el mensaje de los ciudadanos, priistas y opositores†nos dice el politólogo Cipriano Flores Cruz al expresar su opinión sobre el proceso electoral.
“Y es que el mensaje de las dos coaliciones que contendieron era el de cambio: el PRI y el PVEM con su llamado a la transformación de Oaxaca; el de la alianza opositora, el de la transición democrática. Los ciudadanos demandan cambios positivos, que mejore la vida de las comunidades y de las personasâ€.
El expresidente del Consejo General del Instituto Estatal Electoral, resalta la participación histórica que se presentó. “El 4 de julio da un mensaje también de los pueblos originarios. Los pueblos indÃgenas votaron por Gabino: la sierra Juárez, sierra sur, los mixes, los chatinos, mazatecos, etcétera. Están demandando un proceso de reconocimiento: ir construyendo un gobierno democrático, responsable, más participativo. Y esas son las señales que dio la ciudadanÃa que participó en un nivel altÃsimo, un 56 por ciento, cuando en Oaxaca se participa poco en las elecciones.
Sin embargo, alerta sobre nuevos riesgos que se presentan: “Un factor que incidió en el proceso electoral es el dinero; algo muy peligroso para elecciones futuras y la democracia en México, porque, de no poner lÃmites a esta situación vamos a un paÃs en donde las elecciones las gana quien tiene más dinero, más poder. Por eso se hacen campañas sucias, con un dispendio tremendo de recursos. En el caso de Oaxaca no hablo de un candidato, sino de las dos coaliciones que participaron. Debe preocuparnos porque este tipo de elecciones ya no se repitan, se tiene que acotar en la ley la utilización del recursos públicos y privadosâ€.
Transición o alternancia
El politólogo considera que lo que se ve con el triunfo de la coalición opositora en Oaxaca es que “simplemente tenemos un cambio de élite gobernante. Es una fracción de la élite revolucionaria, como la llama Branderburg. En la entidad desde los 80s y 90s se está fracturando y la lucha entre las facciones se da en estas eleccionesâ€.
“Vemos a unos miembros de la familia revolucionaria en un grupo y a otros en la oposición. Es una lucha fratricida y riesgosa: un simple cambio de élite con un pragmatismo terrible, sin sentido ideológico, de proyecto de desarrollo. Varios analistas señalan que el nuevo gobierno se va a conformar con priistas de los años 80s y 90s. Es el regreso del priismo de esa época, en contra del priismo conformado por el grupo de Ulises. Un cambio de grupo que parece apuntar a que los compañeros que han estado en la oposición, machacando por años y que participaron en la alianza opositora, les van a dar cargos menoresâ€.
Flores Cruz considera que esas son señales muy malas para Gabino Cué, “aunque el coordinador del DIA (Diálogo por la Reconstrucción de México), Manuel Camacho SolÃs, le está llamando la atención diciendo ‘no vayas a hacer ese tipo de gobierno, no gobiernes con cuotas, gobierna con fe republicana’.
“Aquà hay dos salidas, si no gobiernas con cuotas, con quienes te ayudaron, seguramente se te van a voltear en poco tiempo y tienes un gobierno inestable. Pero, si te vas al otro lado, te vas a un gobierno personalizado, de un solo hombre. Entonces ese hombre se vuelve poderoso y sólo si tiene vocación democrática creará el entramado institucional para poder gobernar. Y puede hacerlo con un congreso e instituciones municipales responsables. Ese es el reto de Gabino. Está metido en un verdadero dilema: gobierno de cuotas, gobierno de un solo hombre o ir construyendo un gobierno de transición.
“HabrÃa que recordar que no todos los gobiernos de transición son exitosos. Hay tres momentos de la transición: se consolida, se estanca o hay regresión. Porque puede pasar lo que simple y llanamente ha sucedido en el paÃs: un simple gobierno de alternancia.â€
Por eso el actual director del Instituto Estatal de Educación para Adultos se muestra extrañado de la reacción de los partidos y actores polÃticos que acompañan a Gabino Cué, ante las modificaciones que hizo el Congreso estatal a su Ley Orgánica para crear una junta de gobierno. “Eso garantiza un equilibrio interno y una independencia del Legislativo respecto al gobernador, ¿no es lo que querÃan? SerÃa interesante por ejemplo que el PRI ocupe la presidencia el primer año de la Legislatura, para que exija la rendición de cuentas al Ejecutivo, y luego que se rote a los otros partidosâ€.
El PRI como oposición
Respecto al nuevo papel que jugará el PRI en Oaxaca, ahora en la oposición, Flores Cruz enfatiza: “Aquà hay que ser muy objetivos. El jefe del PRI en Oaxaca se llama Ulises Ruiz, el gobernador del estado, esa es la realidad.
“Y Ulises ha dado varias instrucciones: 1) Aceptar la derrota pues es el mandato de las urnas. 2) Las elecciones ya pasaron, desiguales, inequitativas, como sea, los resultados están ahÃ, con más de 100 mil votos a favor del candidato opositor y por tanto hay que reconocerlo. 3) Hay que terminar la obra de gobierno y trabajar duro hasta el 30 de noviembre. 4) Dejar lo más ordenado las oficinas públicas, lo cual no quiere decir llevarse archivos, sino, por ejemplo, en nuestro caso dejar una memoria del programa de alfabetización, información de lo que hicimos, hasta dónde llegó nuestra gestión. Incluso el discurso del candidato perdedor fue: ‘vamos a cumplir ahora con el nuevo gobierno’.
“Sin embargo, del otro lado hay señales de que, en lugar de entrar a una etapa de civilidad, entramos a la etapa de la persecución, de ajuste de cuentas, de buscar culpables de historias pasadas. No es que no se quiera castigar a quien haya cometido delitos, pero si creo que Oaxaca requiere de una etapa de transición en paz; asà se construye la democracia, construyendo acuerdos y conciliando intereses.
“A raÃz de este rompimiento de la tersura de la transición, el gobernador tomó la decisión de impugnar la elección, de modificar algunas leyes para permitir los equilibrios en el Congreso. Él puede recoger en estos cinco meses que le quedan lo que mandató el pueblo en las urnas; puede mandar iniciativas para avanzar en el equilibrio del poder judicial, lograr la plena autonomÃa del ministerio público, que ya iba en ese camino; lograr la autonomÃa plena de la Comisión de Derechos Humanos. Es decir iniciativas que quedaron en el escritorio de la Comisión de la Reforma del Estado. Claro, puede haber interpretaciones de que le está ganando el mandado a Gabino. Pero Gabino no puede repetir el esquema del gobierno bonapartista, tiene que ser un gobierno más republicano, de equilibrios, de respetoâ€.
Flores Cruz habla también de la recomposición del PRI. Señala que es necesaria la autocrÃtica aunque considera que en ese partido se sabe perfectamente porque se perdió. Sin embargo considera que en el PRI más que un sentimiento de derrota, hay una satisfacción por el grado de participación y de respaldo que alcanzó el partido.
“Hay que recordar que la meta del PRI era de 550 mil votos, con eso se pensaba que se iba a ganar. Fueron más de 600 mil votos obtenidos, cosa que jamás el partido habÃa alcanzado. En la última reunión del PRI se leÃa: ‘somos la primera fuerza electoral de Oaxaca’. Se perdió el gobierno pero se ganaron muchos ciudadanos. Además, el PRI no es un partido local sino nacional. Por eso va Eviel Pérez Magaña a dirigir al partido, para consolidar esos votos para el 2012 y 2013.
“Lo que enseñan las elecciones en México es que no hay victorias eternas. Hemos llegado a un momento de alternancia en México; esté el caso del PAN y su pérdida después de 20 años en Baja California.
“Claro, siempre se ha dicho que hay varios PRI’s. No es el mismo PRI en Baja California o el de Tamaulipas. Por ejemplo un priismo rancio es el de Hidalgo. Pero el de Oaxaca tiene mucho de popular. Es un partido que tiene bases, organización, mecanismos institucionales. El PAN no tiene base en Oaxaca, más que la de los programas del gobierno federal. El PRD son los mismos movimientos, asociaciones de ciudadanos. El PRI es el único partido plenamente institucionalizado en Oaxaca
“Entonces se perdió el gobierno, pero en seis años no estará Calderón quien es el jefe de campaña del PAN, es el jefe de partido que sin rubor alguno envÃa de su oficina personas al PAN, lo que no sucedÃa ni en los peores tiempos de EcheverrÃa o López Portillo, pues entonces se cuidaban las formas. Ahora tenemos un presidente faccioso. En 6 años puede estar un presidente más institucional, republicano, más jefe de Estado. Y las condiciones serán distintas.
Con la pérdida del gobierno, los priistas ganan en compromiso, en ideologÃa, en militancia. En la última reunión ya no eran los burócratas los que iban a la reunión del PRI. A los triunfadores se les vio como ganadores de una difÃcil batalla. Y también se reprobó a personajes que no se querÃan en la reunión. Se gana en eso, en organización. Que se pierden recursos, espacios, sÃ. Pero los priistas están conscientes que muchas veces las demandas que se hacen en oficinas públicas se atienden primero a la oposición. Ahora vamos a encabezar esas demandas.
El futuro de Oaxaca
Cipriano Flores señala que hay condiciones y oportunidad para que haya un buen gobierno el próximo sexenio: “no queremos que le vaya mal a Gabino, porque le irÃa mal a Oaxaca, pero si fracasa será su plena responsabilidad. Y lo habrá de pagar en las urnasâ€.
Coincide también con que, “aún no se han abierto las grandes alamedas de la democracia en la entidad, como decÃa Salvador Allende, al contrario se están cerrando, y esa es opinión de compañeros perredistas. Ojalá nos equivoquemos y el nuevo gobierno si abra esas anchas alamedas y podamos transitar todosâ€, concluye.









