Friday, 08 de May de 2026
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4 de julio,¿batalla final?

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echeverria_morales_jose_luisLa disputa por el poder del gobierno del estado de Oaxaca cumple las expectativas previas cuando se decía: la guerra que viene. La prolija guerra sucia desatada con ingenio y recursos de inteligencia a veces, burda y torpe otras, ha rebasado el marco de lo conocido en mercadotecnia como contrapropaganda para ser un embarredero, donde hasta los empleados del Servicio Postal Mexicano se han manchado, pues nada dicen de las acusaciones en su contra como emisarios de la guerra sucia.

Nunca antes la disputa por el gobierno del estado había despertado tanta confrontación hasta en los municipios y agencias más alejadas. Se puede prever desde ahora que la participación ciudadana será más alta que otras veces, toda vez que desde hace tres décadas no habían ocurrido elecciones concurrentes en la entidad, es decir elecciones de gobernador, diputados locales y presidentes municipales.
Si en el 2007, cuando se realizó la más reciente elección municipal, hubo una participación del 54 por ciento del total del padrón, hoy que hay cierta efervescencia ese porcentaje puede ser más alto o, por lo menos, el mismo. Lo anterior podría definir el destino de las elecciones de gobernador y diputados, pues el oaxaqueño acaso logra poner atención a sus procesos electorales locales, y si vota por su candidato de la aldea municipal lo más probable es que vote por ese mismo partido en las otras dos boletas, habida cuenta de la escasa cultura política que inhibe el voto diferenciado en Oaxaca. Aunque por las características peculiares de esta eleccioón puede esperarse un incremento sustancial del voto diferenciado.

¿Voto nulo?
Si no hay voto diferenciado, menos éxito tendrá el voto nulo, o sea de gente que salga de su casa, camine, pague su pasaje o encienda su vehículo para ir a la casilla nomás a anular su voto emitiendo su sufragio. ¿Por qué habrían de anular su voto en estas elecciones locales? Eso se propuso en elecciones de diputados federales, representantes que sirven para muy poco, pues entonces era útil el voto nulo para demostrar y dejar testimonio del hartazgo hacia una partidocracia inepta, sin afectar a las instituciones pues con diputados “levantadedos” o sin ellos la patria funciona igual. Pero hoy es posible que por cada voto recibido, en este caso nulo, sus promotores obtengan un sabroso dinerito.
Cada elección es diferente, esa es una regla en el diseño de las campañas políticas, sin embargo los políticos tradicionales creen que al repetir sus mismas gastadas estrategias ya aseguraron la victoria. Napoleón pudo derrotar al elegante y disciplinado ejército prusiano porque deliberadamente su ejército carecía de esos dos “atributos” y parecían locos. Tarde se percataron de que había método ahí. La sorpresa y la diferencia son esenciales en toda guerra. Falta poco para ver si estas próximas elecciones oaxaqueñas ofrecen una lección en materia de combates políticos.
La tradicional imposición de candidatos tuvo ahora una resistencia fuerte, desmesurada digamos, pues al ser el PRI el partido donde muchos pueblos acostumbraban dirimir sus diferencias por el poder, ahora no fue posible, ante tan arteras imposiciones, las divisiones fueron tan reales como irreconciliables, en varios casos.

Caso Huatulco
Huatulco es un ejemplo de ello. Ahí la rebeldía priista ha logrado, incluso, encontrar salidas inteligentes a los intentos de dividir a los ex priistas atrincherados en nuevos partidos. Es el caso de Lorenzo Lavariega, empresario oriundo de esas tierras que después de disputar en su partido el PRI la candidatura a presidente municipal, salió ante la imposición de Fernando Franco Luna, por parte del poderoso grupo caciquil regional.
José Manuel Palma Fragoso, candidato del PRD, llegó primero que Lavariega a la coalición opositora y espera que en la disputa por dicha candidatura el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación incline a su favor la balanza de las disputas jurídica que ambos candidatos del CUPP sostienen a unos días del 4 de julio.
Lo singular fue que ambos, Palma y Lavariega, acordaron sumarse y llevar al triunfo a cualquiera de ellos que dicho tribunal ratifique como candidato. Sin embargo, uno de los más ulisistas de los perredistas, Raymundo Carmona, aún realiza su labor para descarrilar a estos políticos de oposición y cumplir con sus compromisos de perder lo más que se pueda a favor del PRI.
Son varios municipios donde el PRI afronta divisiones, en San Jacinto Amilpas, municipio conurbado en Oaxaca de Juárez, la fractura priista fue en tres partes, ante la imposición del actual presidente municipal de un subordinado suyo como candidato. Una de las partes usó el registro del PANAL para contender y la otra llama a votar por la CUPP.

Caso Tuxtepec
Esto le ha servido a la CUPP como contrapeso ante la no menos notoria división en sus filas con el trabajo que hacen los dirigentes estatales de los partidos políticos. En Tuxtepec, por ejemplo, importantísima plaza electoral al ser el segundo municipio con más grande padrón. Ahí, al PRD le correspondió poner candidato (en esa repartición de candidaturas de acuerdo a la influencia de los coaligados en los municipios) y Amador Jara, presidente estatal de ese partido, escogió al candidato aparentemente más débil, el hasta hace unas semanas aún priista José Manuel Barrera Mojica. 
Empero, el prestigio médico de dicho candidato resultó una sorpresa, sobre todo por el rechazo al candidato priista Jesús Hernández, impuesto por el repudiado ex edil Gustavo Pacheco Villaseñor, hoy candidato a diputado priista. Allá se dice que la disputa es PRI vs PRI, pero los votos serán para diferentes coaliciones.

“El pendientito”, delito vs delito
“Quién es él que peca más,/ aunque cualquiera mal haga”.
El escándalo con la filtración de las llamadas telefónicas del gobernador de Oaxaca con distintos personajes avivó la confrontación y dio más elementos a los opositores para descalificar, ya por completo, al árbitro electoral, al consejero presidente del Instituto Estatal Electoral (IEE) José Luis Echeverría Morales.
El IEE tiene la obligación superior de mantener los principios de imparcialidad, legalidad, equidad y certeza, por eso, y aunque la intervención telefónica es un delito, censurable como tal, lo que revelaron estas filtraciones no es menos censurable, sobre todo por la petición final de presidente del IEE al gobernador, al pedirle arreglar “un pendiente” que tiene con él. Lo ideal es que ambos delitos fueran castigados.

El tequio de López Lena
Al candidato sin partido (o sea no es candidato) a presidente municipal de Oaxaca, Humberto López-Lena Cruz, hombre magnánimo, generoso y desprendido, no le ha ido bien en política últimamente, quién sabe en los negocios que hace con ella. Es tan buena gente que ha rescatado, dice él, la institución indígena tequio (una de cuyas definiciones es “trabajo para la más ínfima plebe”) para poner a los ciudadanos de esta capital a trabajar gratis en obras y servicios municipales. Ya me veo los domingos en chinga pero disfrutando de la mirada bondadosa de este filántropo que así se ahorraría gastos en el erario, ¿para qué? No será que quiere optimizar sus ganancias. Pero no hay que alarmarse, el “Elena tequio” no se impondrá absurdamente en este municipio urbano, pues su proponente está lejos de ganar las elecciones.

violenciaViolencia en elecciones
Parecen hechos aislados, sin vínculo alguno. Y así se presenta por parte de las autoridades e incluso por los medios de comunicación. Sin embargo, es un hecho demostrable que la violencia se incrementa previo a cada jornada electoral.
En Oaxaca tan sólo en junio se presentó el espectáculo de Copala, que corrió a cargo por un lado de una caravana encabezada por diputados perredista, Alejandro Encinas, el principal. Así, para la atrabiliaria clase política era poco menos que imposible que se les permitiera el paso, para que; desde el corazón de la zona triqui, enviaran el mensaje de que si se podía entrar, vencer a los “paramilitares” y denunciar las complicidades del gobierno estatal. Por tanto, mejor evitar el ingreso, algo nada difícil, pues ni a la UBISORT ni al MULT, las fuerzas que predominan en la zona, les convenía que la caravana entrara. El 8 de junio todos jugaron sus cartas. El resultado fue que la caravana se regresó y sus promotores olvidaron nuevamente a la zona triqui.
Luego sucedieron varias muertes. En San Agustín Etla, en un conflicto por el control del bosque, hubo un comunero asesinado. En Chalcatongo un joven fue muerto en la conflictividad agraria que generó enfrentamientos.
Luego el raro “enfrentamiento” en San José del Progreso en donde murieron a balazos el presidente municipal y el síndico. Sus adversarios señalaron que fue del lado del grupo del edil de donde salieron las balas, pero sólo hubo bajas y heridos, precisamente del lado de los supuestos agresores. Un cura involucrado y ya el magisterio enarbolando un punto más a su largo pliego petitorio: la libertad de los detenidos y la exoneración de los principales sospechosos del crimen.
Así las cosas el ambiente electoral se calienta. Los demonios andan sueltos. No es casual, pues, que la violencia se enseñoree justo a unos días de la jornada electoral del 4 de julio, la que todo indica será la más competida en la historia oaxaqueña. Violencia que alienta la inmovilidad social.

 
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