.- Ciudad de la anarquía
Cuauhtémoc Blas
Los signos del presente cierre del ciclo sexenal del gobierno de Oaxaca, se notan ominosos. Un cierre difícil, con más pendientes que realidades, por lo cual forzosamente habrá de afrontar adversidades. Hasta el final persiste la inestabilidad del gabinete gubernamental, con cambios frecuentes de titulares de las dependencias, que naturalmente siempre daño a la administración pública.
Se agudizan los embates de grupos regionales insatisfechos, ya sea por exigencias legítimas o por las prebendas no cumplidas, o la combinación de ambas. Además de las presiones políticas o electorales propios de la temporada. Hay que hacer presencia, mostrar el músculo, avisar de la capacidad de movilización o de desestabilización.









