Cuauhtémoc Blas
La efervescencia electoral en Oaxaca, rumbo a las elecciones federales es plena. Los partidos muestran a sus prospectos. Hay sorpresas, aunque éstas no sean para bien. Las mismas caras de políticas y políticos conocidos, sólo que insólitamente los vemos en los partidos menos pensados para ellos.
No por nada los analistas escriben los más tristes artículos por estos días, al decir que estamos en la elección con la peor clase política de la historia de México. Lo anterior se confirma en nuestro medio, con pocas nuevas propuestas; la mayoría políticos muy conocidos, de por sí demagogos y sin prestigio y ahora en su mayor decadencia. Por citar a un par de priistas tenemos al enriquecido abiertamente sin empresa, dueño de parte del centro histórico de Oaxaca, Cándido Coheto Martínez o el anunciador regalaporches, Heliodoro Díaz Escárraga.
En el PRD también se lucen con este tipo de decisiones. Destaca una señora de la más silvestre práctica política que dejara Heladio Ramírez, doña Eva Cruz quien durante años aprovechara al PRI junto con su familia, pero al dejar de tener cargos con ese partido primero envió a su hija al PRD, Eva Diego Cruz, con el que hoy es diputada federal y ahora ella misma busca ser candidata del PRD por un distrito que no le corresponde, el 09. Sería muy extraño que el PRD la hiciera candidata con todo el perfil perdedor del pasado que trae consigo.












