De Raúl Cruz González podríamos decir aquello de “Salida de caballo brioso y llegada de burro viejo”. Ello porque inició su gobierno municipal en Santa Lucía del Camino con energía, a pesar de que su antecesor, el mafioso Galdino Huerta, lo dejara sin nada.
Al tomar posesión el nuevo Ayuntamiento levantó actas ante la ASE y ante la Fiscalía por la falta de entrega de sellos oficiales y el saqueo de 50 automóviles y 60 motocicletas del encierro municipal. Sólo cubrió las formas, nada siguió, en los hechos con Galdino hubo borrón y cuenta nueva, entre gitanos… saquean tranquilos.
El joven y güerito edil aparecía a menudo en los medios inaugurando bacheos, limpieza de drenajes, habilitación de camiones recolectores de basura, incluso en el camino uno podía verlo al frente de una cuadrilla de trabajadores y rodeado de sus cortesanos, con su camisa blanca, muy activo y bien peinado. Anunció que se reinstalaban los servicios de basura, seguridad pública y agua potable en 32 colonias, 9 fraccionamiento y 3 agencias municipales.
Claro, nunca ha dado el banderazo a alguna obra importante, la única que presume es la de la calle Calicanto que el diputado sempiterno dirigente de la CROC en Oaxaca, David Aguilar, le etiquetó con esos recursos moches de la Cámara federal. No obstante, era un buen arranque que arreglara drenajes, dieran servicio de recolección de basura, pusiera algunos focos y limpiara vialidades, así como servicios de salud en el DIF municipal, servicios mínimos pero necesarios para la ciudadanía.












