Cuauhtémoc Blas
Por lo menos a cambio de sustraer tanto dinero de los erarios, los presidentes municipales deberían cambiar los nombres poco agraciados de sus comunidades como este pueblo de Huatulco llamado Agua Hedionda, evoca a las aguas sulfurosas, pero eso es diferente a agua mal oliente. Es peor el de otro pueblo que está de Oaxaca al Istmo, Las Majadas, o seas las defecadas. ¿Que no tienen el nombre de un arbolito o un cerrito agradable que les pongan?
Peccata minuta para los depredadores municipales como José Hernández, presidente de Santa María Huatulco, quien desde octubre del año pasado anunció la construcción del techado de un salón de usos múltiples en Agua Hedionda, presumiendo una inversión de un millón 579 mil pesos. En el lugar hay un letrero que dice “Se construye Techado…”, hasta hoy no han iniciado construcción alguna. Aunque fue una de las obras fantasmas del informe de gobierno de diciembre pasado.
Obras fantasmas en Huatulco
Hay más obras fantasmas que la población denuncia, como una pavimentación en Arroyo Súchil y las dificultadas creadas por esa autoridad por lo mismo entre las comunidades de El Manantial y Chacalmata. El presidente sólo reconoce y entrega recursos al primero por ser el que lo apoyó en su campaña, en tanto Chacalmata apoyaba al difunto Edgar Hernández.












