Cuauhtémoc Blas
Oaxaca vivió en los primeros días de marzo una mini glasnot en los disminuidos Colegios de Bachilleres, otrora bachilleratos de calidad, cuando legiones de alumnas salieron a denunciar de acoso sexual a sus profesores, en un escándalo que ocupó la atención de medios y sociedad. Días después esto que pasó en planteles de los Valles Centrales, se replicó en otras regiones, Mixteca e Istmo de Tehuantepec.
Sin embargo, no podemos ser incautos o inocentes, sobre todo luego de averiguar los detalles, en algunos casos, pues, como dicen, el diablo está en los detalles. Y en el COBAO no es precisamente satanás quien maniobra para deshacerse de su adversario, sino un par de decididos priistas.
Los escándalos exhibieron las omisiones y complicidades de directivos y sindicato con su clientela, priista o sindical. Profesores protegidos por ambas partes, acusados de acosar a alumnas y/ o vender calificaciones. Viejas denuncias de padres de familia dan testimonio de esa complicidad e inacción de la dirección general. Una de éstas en poder de quien escribe. Pero ya que eran exhibidos y desprestigiados un poquito más, también ellos decidieron aprovechar ese río revuelto.












