Cuauhtémoc Blas
Desde que llegó a estudiar a la Escuela Normal Urbana Federal del Istmo (ENUFI) en Ixtepec la joven juchiteca de 19 años Rosa Beatriz Morales Ruiz empezó a sufrir a una institución que se rige por algo parecido a códigos de hermandad perniciosos, contrarios a los de cualquier escuela que funcione en la normalidad.
Acuerdos fuertes cuya inobservancia dejan fuera de la escuela a quien no los acate, sobre todo no plegarse al activismo político que implica dejar las aulas el tiempo que sea y marchar, bloquear y violentar como formas ilegales de protesta.
Códigos perniciosos
Precisamente por no plegarse a estos códigos no escritos Rosa Beatriz asegura que fue expulsada cuando apenas culminaba el primer semestre de la licenciatura en educación primaria. Ello sucedió hace apenas unas semanas, el primer día de reiniciadas las clases luego de dos meses de paro en que todos o casi todos sus compañeros unidos con las otras 10 escuelas Normales de Oaxaca en la Coordinadora de Estudiantes Normalistas del Estado de Oaxaca (CENEO) suspendieron clases y realizaron manifestaciones de todo tipo, hasta llegar a las violentas y destructivas en la ciudad de Oaxaca.
Preguntamos a Beatriz si tenía la información, que maneja casi todo mundo, de que esos códigos atípicos son los que rigen realmente esas Normales desde hace décadas, a lo que respondió que lo sabía, sólo que, asegura, nunca pensó que fuera tan radical la postura de no respetar su forma de pensar, no daba crédito a que fuera realmente forzoso marchar, bloquear…
Su problema inició desde el primer día de clases, relata, cuando sus compañeros de grupo le preguntaron si acataría ese código, protestar con marchas, bloqueos y demás. Ella respondió que no haría nada de eso. Ese código tiene dos formas de respetarlo sin sufrirlo: enviando el alumno a otra persona en su lugar a las protestas o pagar una especie de penalización por cada actividad de esas a la que no asista. Pero Beatriz también dijo que no enviaría a otra persona ni pagaría. En el lenguaje de esta dinámica extra legal hay una hoja de “liberación” que si el alumno no obtiene al no asistir ni pagar la “multa” no es posible inscribirse al siguiente semestre. Eso sucedió con Rosa Beatriz.
ENUFI sin libertades
No hay pues libertad de acción ni de expresión en esa escuela del Istmo, dónde más que un proceso educativo, dice la alumna reprimida, hay un proceso de adoctrinamiento consentido e impulsado por maestros y autoridades del plantel. Beatriz en entrevista con En Marcha nos da un ejemplo de ese adoctrinamiento. Convocada para participar en un acto cívico dentro de la escuela preparó un par de cuartillas para leer, sin embargo, a pocos días de realizarse el acto le entregaron un texto redactado por un docente y le dijeron: “Esto es lo que vas a leer”. Como no aceptó cancelaron su participación.
Testimonios y pruebas exhibe la entrevistada, como la lista de los 173 aspirantes que realizaron el examen de admisión a esa escuela en donde ella ocupó el noveno lugar. Asimismo, muestra capacidad académica para cursar dos carreras, inscrita también en la carrera de Trabajo Social en línea de la UNAM. Además de mostrar una excepcional buena ortografía con respecto a sus compañeros de aula, lo que se puede ver en las discusiones que respecto al tema de su expulsión del plantel se da en la red social Facebook.
Beatriz participa también en la ONG Comité Melendre, que apoya a las llamadas “Abuelas Solares” de la comunidad Cachimbo del municipio istmeño de Ixhuatán quienes recientemente regresaron de la India donde recibieron instrucción para con celdas solares obtener la energía eléctrica de que hoy carecen en su pueblo, olvidados por todos los gobiernos, municipal, estatal y federal.
Ingresan por herencia
Beatriz exhibe una copia de la relación de esos examinados cómo un joven de nombre Arístides Cruz Hernández, quien ocupó uno de los últimos lugares, el lugar 169, y así ingresó a la ENUFI cuando sólo aceptaban a los primeros 65. Cruz Hernández presume en las redes sociales que efectivamente ingresó por el influyentismo de su padre como trabajador del IEEPO. Éste es otro de los acuerdos de estos códigos extra legales, similar a la herencia de plazas de maestros a sus hijos sin profesión. Aquí puede verse la relación de aspirantes examinados http://www.ieepo.oaxaca.gob.mx/node/58?page=0%2C17
Parecía inevitable que esta sui generis hermandad sostenida y basada en lo contrario a normas y leyes, como cerrar carreteras, destruir negocios, faltar a clases, reaccionaría duramente contra quien con su negativa a secundarlos , exigiendo simplemente la aplicación de las normas, cuestionara esa dinámica.
Una premeditada reacción se desató de inmediato en su contra, relata Beatriz, lo cual ilustra con los comentario violentos contra ella en las redes sociales donde varios estudiantes llaman a hacerla objeto de bulling, lo que se intensificó desde que se supo, agrega, que ella había interpuesto una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) el 31 de enero de 2014.
Bulling feroz contra Beatriz
En plena clase, comenta la entrevistada, su condiscípulo y jefe de grupo, Felipe García Orozco, la agredió físicamente al grito de “¡Ya no la aguanto!”. Beatriz cuenta que éste fue contenido por otros compañeros, aunque ella esperaba que la maestra le llamara la atención al agresor o dijera algo al respecto pero guardó silencio en sintonía con la actitud reprobatoria de todos los demás hacia ella. Todo esto consta en Actas de Academia, donde sus quejas fueron en vano.
El bulling pasó de la escuela a la calle y al facebook, lo que al principio le afectó mucho, relata, aunque con los días ha logrado cierta tranquilidad. Cuestionada sobre la pertinencia de volver a una escuela así gobernada, afirma que sí desea proseguir sus estudios para ser maestra, “creo que el magisterio es importante, esencial, es el pilar de la sociedad”, sostiene.
El primer semestre culminó cuando estaban en paro, exigiendo recibir como siempre su plaza en automático, sin examen de concurso al culminar su Normal. Al retornar a clases luego de dos meses de paro, bloqueo y actos de violencia en la ciudad de Oaxaca, actos a los que Beatriz no asistió, el lunes 21 de abril no escuchó su nombre en el pase de lista de la primera clase, el maestro la sacó del salón y la mandó a la dirección de la escuela donde le informaron que estaba dada de baja con el argumento de haber reprobado 6 de 8 materias, por tener muchas faltas y por no entregar trabajos. Pidió un comprobante y le dieron una improvisada boleta con la firma del director de la ENUFI, profesor Fredy Rosado López y el sello de la institución.
Llevaba 8 y 10 y la reprueban
Habló con la subdirectora académica, Rocío Rodríguez, a quien le expuso que no podía tener esas calificaciones si hasta entonces llevaba entre 8 y 10 en las materias, “¿cómo iba yo a reprobar?”. Desconcertada Beatriz comenta que les decía “debe haber un error, incluso una maestra no ha entregado calificaciones, debe haber un error”, pero no la escucharon.
Logró entrevistarse con el director pero éste no la dejó hablar sólo le dijo fuerte: “Reprobaste, no entraste a clases, no entregaste trabajos, reprobaste”. Al siguiente día ya no la dejaron entrar a la escuela, ya no eres alumna, le dijeron. Y no podrá ser alumna hasta dentro de dos años de acuerdo a las reglas escolares (si es que la aceptaran), cuando tendría que cursar de nuevo las mismas materias.
Finalmente, Rosa Beatriz Morales reflexiona sobre la debilidad de la formación profesional en esa escuela Normal: “De hecho iniciamos clases un mes después de lo que marca el calendario escolar, después este paro de dos meses iniciando el segundo semestre… perder uno o dos meses de clases en un semestre de cinco meses, es demasiado”.
Muy joven y de condición humilde, hija de madre soltera con otros dos hermanos, Beatriz trabaja en vacaciones y cuando puede, en cafeterías, en una ludoteca. De ahí que no pueda estudiar en una Normal particular como le sugieren. Pequeña, delgada, afirma sin estridencias que todo esto es oneroso para ella pero seguirá con su proceso hasta esclarecer que se comete una injusticia contra su persona, “llegaré hasta lo último, ahora por un afán de justicia aunque es un desgaste grande, pero no haré exámenes que ya aprobé ni re cursaré materias dentro de dos años”, sostiene.
Director de la ENUFI: “Todo es mentira”
Para el director de la ENUFI, profesor Fredy Rosado López, todo lo que afirma la ex alumna, Rosa Beatriz Morales Ruiz, es mentira. Acá tenemos, dice, todas las actas de asistencia y los porcentajes que tuvieron los alumnos durante el semestre.
Otra prueba del desinterés de Beatriz, dijo en entrevista telefónica con En Marcha, es que la escuela publicó el calendario de exámenes de regularización y la alumna no se presentó, pues aunque no le es posible presentar las seis materias que reprobó, si podía presentar cuatro, con lo cual hubiera podido inscribirse al siguiente semestre, pues tienen derecho a ello debiendo tres materias.
Aunque ella estaba dada de baja, afirmó, esa baja era temporal. No obstante, la alumna sostiene que ya no la dejaron entrar a la escuela, a lo que dijo que es mentira, como también es mentira que la alumna llevara buenas calificaciones, al contrario, aseguró, pues cuando se dan estos casos se prende la alerta de la escuela. Por ello, sostuvo que habló con Beatriz sobre sus faltas.
Ella no subió sus trabajos a la “plataforma de internet” de los maestros, pues aunque Beatriz dice que no tenía las claves, el directivo asegura que un profesor le dio dicha clave. Algunas asignaturas se trabajan en equipo pero no todas, dijo, ante la declaración de Beatriz de que una forma de reprobarla es que nadie aceptara hacer equipo con ella.
Al comentario de que la alumna estuvo en los primeros lugares de quienes presentaron examen de admisión, reconoció sus capacidades pero, añadió, “es irresponsable en el cumplimiento de sus actividades”. “Hay alumnos que a pesar de tener habilidades —dijo— tienen cosas que los llevan a otra ruta”. Aceptó, empero, que un alumno de los últimos lugares de los reprobados en el examen ingresó a la ENUFI merced a los acuerdos del IEEPO con la parte sindical.
En la ENUFI de ninguna manera se mezcla la política estudiantil-magisterial con lo académico, aseveró, por lo que nunca pudo suceder lo que denuncia la alumna, pero ya el Comité Estudiantil se deslindó de eso, dijo. Comentó que ciertamente, ha sabido de casos de alumnos que sufren lo que denuncia Beatriz en otras Normales pero no en la ENUFI, “aquí se respeta la libertad de pensamiento”, asentó.
