Círigo Villagómez, legado de corrupción y demagogia en Huajuapan

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Con el profesor y periodista poblano aún edil de Huajuapan de León, Francisco Círigo Villagómez estamos ante el caso de otro seudo periodista metido a político para lograr sus ambiciones con el erario. Perseveró y por fin logró gobernar esa municipalidad. Al final queda claro que sus críticas y grandes propuestas sólo eran falsedades para sorprender a los ciudadanos. Deja un municipio en franco retroceso; su legado histórico es de corrupción y demagogia.

Anaid Nado

Huajuapan de León.- En este municipio considerado el centro económico y comercial de la región Mixteca, está por finalizar otro trienio perdido entre la demagogia de un presidente municipal que en este caso pasó de ser considerado un periodista crítico a un mal político y peor gobernante.
Desde sus emisiones de radio y en sus publicaciones, Francisco Círigo Villagómez parecía tener la fórmula para potenciar los diferentes polos de desarrollo de esta ciudad, decidió llevarlo a la práctica abanderado por el Partido Acción Nacional (PAN) y buscó la presidencia municipal en dos ocasiones.

Su primer triunfo

En 2001 el profesor contendió abanderado por el PAN y ganó la elección gozando de simpatía popular, pero fue impugnada por su principal contrincante por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Samuel Rosales Olmos que llevó el juicio hasta el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que calificó de antijurídica su candidatura por el requisito de residencia de vecindad. No cumplía los cinco años en Huajuapan, después de llegar de Puebla.
El tribunal electoral declaró la inelegibilidad del candidato, sin anular la elección, por lo que su suplente Ramona González García asumió el cargo como presidenta, mientras que Círigo Villagómez quedó como Secretario Municipal.

Círigo gana otra vez

Manteniendo su popularidad y reconocimiento como periodista en el municipio, “Paco Círigo” volvió a ganar las elecciones municipales en el 2010 por la coalición “Unidos por la Paz y el Progreso” formada por el PAN con los partidos de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo (PT) y Convergencia (PC), con 2 mil 740 votos sobre el PRI.
Pero a pesar de llegar a la presidencia legitimado en la elección, se fue deslegitimando en el ejercicio y es que muchas fueron las promesas de campaña incumplidas. Veamos.

Promesas incumplidas

“Insistiremos en la gestión de la construcción de un entronque que nos conecte con la supercarretera Oaxaca-Tehuacán-Cuacnopalan (…) retomaremos el proyecto del libramiento sur, y por supuesto, daremos continuidad al Centro Integral para el Tratamiento de Residuos Sólidos (...) impulsaremos un programa de reactivación económica del comercio en el centro de la ciudad”, prometió en su toma de protesta.

No se hicieron esas obras carreteras sólo concluyó la obra del CITRESO que inició el gobierno anterior y aunque rescató esa gestión que también estuvo estancada por errores de la pasada administración de la priista Martha García Manzanares, esta obra se mantiene como un elefante blanco que carece de un proyecto integral para el manejo adecuado de la basura ya que ni siquiera se ha impulsado una campaña promocional y educativa para la separación de la basura desde los hogares.

Y aunque hubo inversiones federales para parques y  rescate de algunos espacios públicos, su gobierno se caracterizó por la  inauguración de acciones básicas en las colonias y agencias como pavimentaciones, electrificaciones, introducciones y ampliaciones de agua potable y alcantarillado,  que son “obras de cajón” a las que cualquier administración municipal está obligada.

Corrupción y escándalos

Durante su trienio las acusaciones contra el ex periodista fueron diversas, como la que se dio a mediados de este año por compras ficticias de cloro para el agua potable, con lo cual puso en riesgo la salud de los habitantes de la municipalidad por no clorar el agua que consumen más de 13 mil habitantes. El edil culpó al administrador del agua potable pero éste lo denunció penalmente. El escándalo transcendió el cabildo con la defenestración del administrador a quién  Círigo culpó del ilícito.
Durante cinco meses 2 millones 600 mil pesos destinados al llamado Sitio de Huajuapan, edificación con juegos y áreas verdes, estuvieron detenidos hasta que las obras fueron finalmente entregadas después de retener esos recursos tanto tiempo.

Demagogo compulsivo

Al asumir el cargo el primero de enero del 2011, también se comprometía a encabezar un gobierno incluyente, cercano a la ciudadanía, honesto, sin partidismos ni sectarismos, obras públicas, movilidad, desarrollo urbano, reactivación de la economía y seguridad como temas primordiales para su administración. Sólo fue mentira.
Prevaleció una política de paliativos que no logró reactivar la economía en el municipio de manera tangible para los comerciantes y empresarios locales, en cambio se permitió la instalación de un “Soriana”, otra tienda trasnacional como parte de los procesos globales que vulneran aún más las ya de por sí débiles economías locales.
Respecto al gobierno incluyente, sin partidismo ni sectarismos, tampoco se dio, fue un gobierno de centralismo en el ejercicio de poder porque la igualdad de rango que la Ley Orgánica Municipal establece para todo el cabildo sólo quedó en el papel, en la realidad estos concejales fueron meras figuras decorativas que acataban la voluntad del edil, no hubo oposición real.

Regidores dóciles

Todos éstos se caracterizaron por la generalizada “mano alzada” para las decisiones que se tomaban en las sesiones de cabildo: Augusto Mendoza Cisneros (PAN), Claudio Lauro Valladares Sandoval (PAN), Olga Manzano Angón (PAN), Jaziel Efraín Martínez Ramírez (PAN), Eulalio Víctor Cisneros Ríos (PAN), Marcos Avendaño Bautista (PRD), Alejandro Ortiz Gabriel (PRD), Carlos Enrique Santibáñez Morán (PRI), Alfredo López Pérez (PRI), Josafat Juventino Rodríguez Espinosa (PRI) y Rubén Moreno Pacheco (PRI). También los síndicos Guadalupe Sandoval Corro (PAN) y Rivelino Velasco Merlín (PRD).

Los únicos regidores que pretendieron marcar una oposición al presidente fueron: Yaret Adriana Guevara Jiménez (PAN) y Wilsanive Sandoval Velasco (PRI), pero igual sólo era discursiva y carente de argumentos sólidos y trabajo con trascendencia en sus regidurías que realmente impactaran en la toma de decisiones, obedeciendo a intereses partidistas y de grupo en su alianza con quien fuera considerado enemigo público número uno de Círigo: el ex diputado local panista y ahora presidente electo por segunda ocasión: Luis de Guadalupe Martínez Ramírez.

Pleito con Luis de Guadalupe

La disputa entre el diputado local y el presidente municipal siempre fue marcada y abierta, generando divisionismo entre su partido el blanquiazul, pero al final de su trienio terminó peleándose con otro grupo fuerte al interior del PAN que representa la familia Legaria y que lo apoyaran fuertemente en su campaña, ya que al acusar presuntos fraudes en el sistema de agua potable dirigido por Héctor Legaria Barragán que a su vez hizo también señalamientos contra el munícipe, se rompió la relación con el regidor de Hacienda, Augusto Mendoza Cisneros, esposo de Patricia Legaria quien fuera candidata a diputada federal por el PAN en las pasadas elecciones del 2012. Este grupo representativo del panismo huajuapeño terminó uniéndose al bloque “antiCírigo” que encabeza el mismo Luis de Guadalupe quien mantiene el poder al arribar por segunda vez a la presidencia municipal.

En este tema de la disputa entre el edil saliente y el entrante que son del mismo partido político, no se trata de que el bueno triunfara sobre el malo como buscan hacerlo notar cada quien a través de sus publicaciones y declaraciones mediáticas en los medios de comunicación, porque el entrante es malo conocido y el saliente era considerado bueno que se dio a conocer como malo.

Luis de Guadalupe se ha aferrado al poder no sólo siendo presidente municipal por segunda ocasión, sino que también impuso a su hermano Procopio Martínez Ramírez como presidente municipal en el trienio 2005-2007 y ahora lo impulsó como diputado local plurinominal en la actual legislatura local.

En ciudades como Huajuapan de León se refleja la pobreza de capacidad de nuestra clase política desde los niveles municipales, con cuadros reciclados, el poder repartido siempre en las mismas familias, que sólo demuestran su ambición desmedida haciendo gobiernos corruptos, mediocres y que sólo buscan satisfacer sus intereses personales y nunca los de la población que se mantiene sometida en una realidad de desigualdad social, marginación, desempleo y migración. Se esperaba que Círigo Villagómez al menos algo hiciera para detener estos flagelos; pero al contrario, contribuyó a acentuarlos pues sólo aseguró su tranquilidad económica y de su familia.