Pueblo y gobierno contra el Estado de derecho

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pueblo_gobierno_150Cómo puede pedir el gobierno de Oaxaca que sus gobernados se ajusten a las normas que rigen en un Estado de derecho si el mismo gobierno no respeta ese Estado de derecho. No sólo por la recurrente negociación de garantías constitucionales como es el derecho al libre tránsito de las personas que a menudo se ve conculcado por cualquiera. Un día por los maestros de la Sección 22, otro los taxistas, otro los normalistas, lo de la COCEI, FPR…

 

También porque este mismo gobierno del “cambio” no respeta las normas a que debe sujetarse, incluso ni su propia ley que propuso a la LXI Legislatura cuando tomó el poder, misma que exigía a los altos funcionarios tener título o cédula profesional; 4 de sus altos funcionarios tomaron posesión sin cumplir la novedosa disposición.

Otra violación del gobierno actual lo hizo en la imposición del Distribuidor Vial de Cinco Señores, no se ajustó a las normas de planeación, no hay Plan de Desarrollo Urbano ni de Ordenamiento Vial donde se inscriba, ni está contemplado en el Plan Estatal de Desarrollo. También pasó por alto la necesaria aprobación del cabildo municipal.  Además de engañar a la ciudadanía diciendo un día que se suspende el puente elevado yal otro día que el proyecto se hará como fue proyectado.

Así, en Oaxaca gobierno y pueblo violan de manera permanente el Estado de derecho. Y sin un Estado de derecho no puede haber una convivencia de calidad, pero tampoco un aparato productivo con empleos para la población, pues nadie en su sano juicio instalará una industria en un lugar donde no se respetan las elementales leyes de convivencia, de libre tránsito y demás garantías constitucionales.

El Estado de derecho es un concepto amplio, engloba dos puntos esenciales: es condición para la existencia de la economía de mercado y elemento central de las democracias. De tal manera que ni economía ni democracia encuentran campo propicio en Oaxaca.

Entre las definiciones clásicas de Estado de derecho figura la de F. A. Hayek: “Significa que el gobierno está vinculado por normas fijadas y publicadas de antemano —normas que hacen posible prever con bastante certeza cómo usará la autoridad sus poderes coercitivos en determinadas circunstancias y planear los asuntos de los individuos con base en este conocimiento.”

En sentido amplio significa que los actores deben obedecer el derecho y regirse por él. Todos los actores, no sólo los ciudadanos, también sus autoridades, funcionarios, jueces. Pues otra condición para que no desparezca el Estado de derecho es que existan jueces (poder judicial) independientes, educados y razonablemente eficientes.

También debe haber leyes públicas estables y la fuerza capaz de aplicar esas leyes, mantener la paz pública y la seguridad. Al cambiar a menudo las leyes por intereses coyunturales se mandan pésimos mensajes para el funcionamiento de esa democracia y economía de mercado. Varios cambios que hoy se hacen a la Constitución de Oaxaca aplaudidos sólo por ser cambios pueden perfectamente inscribirse en estos pésimos mensajes pues algunos son para la demagogia oficial, se cuidan de no reglamentarlos ni hacer legislaciones secundarias, como el de la consulta popular y plebiscito.

No hay duda, en Oaxaca gobierno y pueblo están decididamente contra el Estado de derecho.