San Jacinto Amilpas, 
la mejor experiencia cultural municipal 2011-2013

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Cuauhtémoc Blas

“Un proyecto de gobierno sin un proyecto de cultura no está completo, hace falta esa parte, que las generaciones conozcan su propia cultura y se apropien de ella y la única manera de preservarlas y transmitirlas es a través de estas actividades planificadas, con enseñanzas y acciones”: López Guzmán.

San Jacinto Amilpas tiene un nuevo paisaje, además de una  nueva dinámica cultural que simboliza el flamante edificio de su Casa de Cultura Heberto Castillo. Sobre su calle principal se yergue una sobria elegante construcción con fachada de piedra sólida y ventanales rectangulares.

 

 

El 20 de octubre de 2012 en un acto de gran contenido se colocó la primera piedra de dicho edificio. En Marcha consignó el hecho con el reportaje “La llave y el sueño de San Jacinto Amilpas”. Decíamos ahí “La llave entregada por el entonces presidente municipal Víctor Amado López Hernández en 1998 para abrir el edificio de la Casa de Cultura de San Jacinto sigue abriendo camino a sueños que se hacen realidad (…) Aquél ayuntamiento inició la historia que en este 2012 fortalece el dirigido por Juan Olmedo López.”

Sueño cumplido

Y ahora, en este gélido diciembre de 2013 se concreta todo lo planeado, gestionado, diseñado y puesto en edificación. Estamos ante un gran trabajo de administración cultural, donde ayuntamiento y directivos de la Casa de la Cultura trabajaron de manera coordinada para dejar como legado un lugar solaz y confortable, funcional y propicio para potenciar el desarrollo artístico de su gente. Precisamente cuando la Casa cumple 15 años.

Vale decir que esta actividad sostenida en San Jacinto no sólo produce personas cultas y despiertas, mejor entrenados para cualquier aprovechamiento académico, sino también productivos para ocuparse de oficios rentables como músicos, diseñadores, pintores, redactores, etc.

Lo último nos lo ha expresado el actual director de esa Casa Profesor Cuauhtémoc López Guzmán. Personaje central de esta trama, el formador de generaciones de egresados del normalismo estatal, desde su regreso hace tres años a esa Casa imprimió una intensa dinámica que produjo en corto tiempo 10 talleres con sus diferentes niveles: principiantes, intermedios y avanzados.

López Guzmán no menciona el número de talleres que encontró a su llegada sólo dice “Metimos proyectos nuevos como la orquesta de cámara, la marimba, banda de música, la sala de lectura”. Así como los 10 talleres de distintos niveles, por ejemplo artes plásticas cuenta con iniciación artística, pintura infantil y dibujo y pintura para jóvenes; guitarra hay para principiantes y avanzados, etc.

En ajedrez, destaca nuestro entrevistado, acaban de participar en un concurso con muy buenos resultados. “El maestro de ajedrez tiene muy buena didáctica para enseñar a los niños, hace que el niño piense la jugada, me parece muy interesante como trabaja con los niños.” Es también fuera de serie el trabajo desinteresado del maestro Víctor San Pedro quien inició y continúa este trabajo que ha producido ajedrecistas de talla nacional. Incluso un campeón en justas internacionales. San Pedro animado espera contar con un salón adecuado en el nuevo edificio, así como un proyector para mejorar la enseñanza, “los niños lo merecen -dijo-, acaban de ganar su pase a la fase  estatal del torneo.”

Casa de Cultura exitosa

En un tiempo relativamente corto, esta Casa de Cultura ha adquirido relevancia en los ámbitos estatal y nacional. Con la banda y la marimba han viajado a otros estados como Guanajuato, San Luis Potosí, Veracruz en representación de San Jacinto Amilpas. Se ha desplegado un gran trabajo, con presentaciones en programas en la capital y otros municipios de Oaxaca, en la televisión. El grupo de títeres adquirió notoriedad, precisamente ellos están en un promocional de la tv local.

Son 140 familias beneficiarias de los servicios de la Casa de Cultura, pasan de 200 alumnos pues acá se paga por familia no por alumno, además de que el monto es de los más bajos, 50 pesos por familia cuando en otras es de 300 pesos por cada niño. La orientación popular es evidente. La demanda es alta, de tal manera que los talleres llegaron a estar saturados sin capacidad para recibir más alumnos. “Hubo un momento —expresa el profesor — en que llegamos a decir que ya no podíamos con más alumnos.”

Al llegar a este punto surge la pregunta al también promotor cultural, escritor y artista plástico Cuauhtémoc López Guzmán que si este crecimiento de las actividades culturales, artísticas, de lectura fue lo que impulsó la construcción de un edificio más adecuado y grande, si fue como un paso de alguna manera natural.

Reacio a la presunción, al principio López Guzmán responde que sólo tuvieron suerte de que los proyectos fueran aceptados pues como Casa de Cultura “poco tuvimos que ver simplemente fuimos gestores en la primera parte con la presidencia pero después hubo otra parte de Conaculta.” Reconoció aquí el apoyo formidable del ayuntamiento para todo.

Sin embargo, más adelante acepta que quizá sí motivaron a hacer el nuevo edificio, “esto me dijo el ingeniero Roger Merlín: ´es el trabajo el que recomendó maestro´, él es el responsable de las casas de cultura de Oaxaca.”

Las obras públicas son obligadas por cualquier ayuntamiento, ¿pero que haya cultura, arte, ajedrez, pintura no es más importante?

Yo pienso que todo es importante pero también pienso que un proyecto de gobierno sin un proyecto de cultura no está completo, hace falta esa parte, que las generaciones  conozcan su propia cultura y se apropien de ella y la única manera de preservarlas y transmitirlas es a través de estas actividades planificadas, con enseñanzas y acciones.

Maestro de maestros, Cuauhtémoc López Guzmán sostiene su misión. No era un desconocido en San Jacinto, desde 1998 fungió como subdirector cuando al lado del entonces director maestro Gustavo Hernández Santiago fundó la institución por iniciativa del presidente municipal Víctor Amado López Hernández. Fuertemente aquejado por una enfermedad, López Guzmán se duele pero su fortaleza e iniciativa siguen dando luces. Lo que refuerza un equipo eficiente y creativo que labora en esa Casa de Cultura.

La nueva Casa Heberto Castillo

La Casa de la Cultura Heberto Castillo ha crecido, ese desarrollo ha ido aparejado de intensa gestión, en este trienio recibió apoyos insólitos como los 110 mil pesos para un equipo profesional de sonido así como para uno de iluminación, computadora, impresora, copiadora, mesas de trabajo para los talleres. Con los 2 mil pesos mensuales que es el apoyo de la Secretaría de Cultura del gobierno del estado de Oaxaca le brinda se han ahorrado para comprar algunos instrumentos, vestuarios. Acaban de recibir una tuba de 80 mil pesos para la banda.

Para el presidente municipal de San Jacinto Amilpas Teodoro Juan Olmedo López, de extracción perredista, el apoyo a la Casa de la Cultura no se ha escatimado, lo que ha sido correspondido por los jóvenes que han puesto en alto el nombre de San Jacinto en diversos foros y ciudades.

El edil se mostró satisfecho con los avances logrados tanto en el terreno cultural como con las gestiones ante CONACULTA con lo que se obtuvo el recurso para construir el edificio. El monto de la obra informó fue en su primera estapa de 1 millón 811 mil 870 pesos, la federación entregó un millón 540 mil pesos y el municipio aportó 271 mil 870 pesos. La segunda etapa de 2 millones 180 mil pesos.

La presidencia ha apoyado acciones nuevas como la Primera Feria del Libro en San Jacinto Amilpas realizado este año, y que proseguirá, así como el espectáculo Elefante Polar de 40 personas que el ayuntamiento apoyó.

Todos esperan que los proyectos prosigan, tal fue el ofrecimiento del hoy presidente electo desde su campaña Víctor Amado López Hernández, también perredista, quien planteó entre sus prioridades apoyar a la Casa de la Cultura y promover la lectura en la cabecera, colonias y unidades habitacionales.