Con este trabajo quizá tenga el lector una visión más amplia de lo que puede ser una verdadera reforma energética nacional y no sólo una pinta a la fachada de Petróleos Mexicanos, como vemos en la actualidad. La historia de la industria petrolera en México la podemos dividir en dos etapas: la primera, cuando particulares exploraban y explotaban el petróleo; y la segunda y más prolongadas de las dos, es cuando a mitad de siglo pasado se expropia la industria y es el estado quien se hace cargo de la explotación petrolera
En los años veinte, el carbón constituía el 80% del consumo total de energía, sin embargo, un petróleo barato (en 1950 el barril costaba dos dólares y aun así el precio descendió a 1.80 dólares/barril y se mantuvo así hasta principios de los años setenta) y de fácil acceso, derivó en un crecimiento explosivo del consumo transformando a las sociedades desarrolladas y a las que empezaban a serlo en consumidoras y dependientes del petróleo.
Petróleo, envenena aire, tierra y agua
El costo mayor en todo este periodo fue de carácter ambiental ya que durante el mismo se liberaron grandes cantidades de bióxido de carbono a la atmósfera generando el efecto invernadero. Las ciudades del mundo se llenaron de automotores, pasando de 35 millones en 1930 a 500 millones en 1986, los cuales generan óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono e hidrocarburos formando con la luz solar la llamada contaminación fotoquímica, la cual reduce la calidad de vida en las ciudades provocando diferentes problemas de salud. A todo ello debemos de añadir la gran cantidad de productos químicos generada por la petroquímica, los cuales hoy en día envenenan tierras y aguas con sus desechos tóxicos.
Petróleo y revolución industrial
La revolución industrial del siglo XIX, potenció la importancia de la industria petrolera, y desde entonces esta industria ha adquirido cada vez mayor relevancia.
En pleno siglo XXI todos los productos derivados del petróleo son vitales para el sustento de las sociedades y la economía mundial. El petróleo es una de las materias primas que dieron impulso impresionante al desarrollo de la humanidad, más que cualquier otra ya que gracias a ella hemos podido explorar el espacio exterior, hemos creado tecnología sofisticada como los ordenadores que una revolución industrial permanente.
En 1916 en el párrafo IV del artículo 27 de la constitución el constituyente de Querétaro decidió retornar al dominio directo de la nación de: “los combustibles minerales sólidos; y el petróleo y todos los carburos de hidrógeno, líquidos y gaseosos”.
Nacionalismo petrolero
Esta disposición entró en vigor en 1917 y construyó los cimientos de la industria petrolera en México, así quedó durante 24 años hasta que en 1940 el texto constitucional se modifico nuevamente respondiendo a la visión nacionalista de la elite política del país, para quedar así:
“Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos y gaseosos no se expedirán concesiones y la ley reglamentaria respectiva determinara la forma en que la nación llevara a cabo las exportaciones de esos recursos”.
68 años después se está planteando sólo una modificación a leyes secundarias más no al texto constitucional, es pues en este México del siglo XXI que los ciudadanos estamos padeciendo un resquebrajamiento social sin saber la problemática de fondo que es la falta de competitividad de los sectores de la producción en México, donde Pemex es una de las más rezagadas en este rubro.
La industria petrolera
En las operaciones normales de la explotación del petróleo se generan desechos sólidos, líquidos y gaseosos; emisiones que son controladas con dispositivos y sistemas anticontaminantes instalados en cada plataforma marina, con lo que se intenta minimizar los vertimientos de contaminantes al mar.
En la actualidad muchas de las actividades que en materia de protección ambiental realiza Petróleos Mexicanos, se dirigen no solo a la prevención, si no también a su corrección. En este sentido, la institución realiza un esfuerzo por resarcir en lo posible los daños heredados.
También es cierto que subsisten problemas de contaminación en la industria y que hay eventualidades que escapan a su control, como las contingencias que pueden suscitar derrames accidentales de hidrocarburos, incendios y desfogues a quemadores.
Altos costos del “desarrollo”
Estamos conscientes que el desarrollo económico y tecnológico tiene sus costos. De esta dicotomía sociedad/naturaleza se han ocupado humanistas como Octavio Paz quien expresó que “El tema del mercado tiene una relación muy estrecha con el deterioro del medio ambiente”.
“La contaminación —dijo el Nobel mexicano— no sólo infesta el aire, a los ríos y a los bosques sino a las almas. Una sociedad poseída por el frenesí de producir más para consumir más, tiende a convertir las ideas, los sentimientos, el arte, el amor, la amistad y las personas mismas en objetos de consumo. Todo se vuelve cosa que se compra, se usa y se tira al basurero. Ninguna sociedad había producido tantos desechos como la nuestra. Desechos materiales y morales”.[1]
Se conoce que tanto el derecho al desarrollo como el derecho a la protección del medio ambiente son principios que actualmente, son parte del corpus del Derecho Internacional. Estos principios pueden entrar en colisión a menos, que algún otro Principio de Derecho Internacional no indique como conciliarlos. Este principio del Desarrollo Sostenible, que de acuerdo con su contenido tiene la ventaja de ser un concepto simple y es un principio reconocido en el Derecho Internacional Contemporáneo.
Desarrollo y medio ambiente
Debe atenderse la experiencia anterior de la humanidad para hacer conciliar el interés milenario que se encuentra en la necesidad de conciliar los Principios del Desarrollo y la Protección al Medio Ambiente.
Entre los principios que se puede obtener de esas culturas, está la guardia tutelar de los recursos terrestres, entre otros de los derechos para las generaciones futuras, aquellos de la protección de la fauna y la flora, del respeto al planeta y del uso óptimo de los recursos naturales conciliado con la preservación de su capacidad de reconstruir así como la búsqueda del desarrollo y la protección del medio ambiente por igual.
El principio de Evaluación de Impacto Ambiental, la importancia de Evaluaciones continúas de impacto ambiental. El deber de realizar la evaluación de impacto ambiental no termina simplemente al inicio del proyecto. Los estándares a ser aplicados en tales controles continuos son los estándares que deben prevalecer al momento de la evaluación y no aquellos que se encontraban en vigencia al momento del inicio del proyecto.
Alternativas al petróleo
Aparte del petróleo México debe ver a futuro y preguntarse si en realidad es el petróleo lo que realmente vale el esfuerzo, y el tiempo invertido en toda esta discusión del futuro de PEMEX como empresa de petróleo sin preocuparse en su futuro próximo y la de las futuras generaciones. Ejemplo de ello es que, el sol irradia al espacio 200 mil billones veces mas energía que la que produce el reactor nuclear comercial mas grande de la tierra, la cual solo recibe una mil millonésima parte de toda esa energía. Aun así anualmente el planeta recibe energía solar equivalente a 500 billones de barriles de petróleo, cantidad similar a un millón de veces las reservas probadas de hidrocarburos.
Antes de la Revolución Industrial el sol era la única fuente de energía ampliamente disponible para la humanidad. Se ha usado desde hace por lo menos un millón de años, la vela de los barcos que aprovechan los vientos creados por el sol para impulsarse a través de océanos mares interiores, corrientes fluviales y lagos, fueron usadas por primera vez hace 5000 años (3000 a.n.e.), los molinos de viento comenzaron a mover sus brazos hace unos 3000 años, y las ruedas hidráulicas que empleaban la fuerza de la corrientes de los ríos generadas por las precipitaciones pluviales en las cordilleras y tierras altas, aparecieron en forma generalizada hace sólo 1000 años. El carbón mineral de yacimientos se empezó a utilizar apenas hace 300 años y el petróleo y el gas durante el último siglo[2].
Fue hasta entrando el siglo XX que la humanidad empezó a hacer uso de energías no solares, la energía geotérmica primero y la energía nuclear después.
Las reformas a PEMEX
Es necesario que dentro de la las reformas que se le quieren dar a PEMEX se implementen mecanismos tan importante como el de destinar un porcentaje de la renta petrolera obtenida por la paraestatal a la generación de tecnología y la construcción de cogeneración energética por otros medios sustentables como lo mencionamos entre las diez fuentes (ver recuadro), es decir que de esta forma se podrían obtener recursos, para que la paraestatal invierta en su futuro mismo y no dejar que continuemos en pañales en cuanto a la tecnología que usamos.
Costo real de usar petróleo.
Queda claro que diariamente, en las grandes capitales contaminadas de la Tierra, miles y miles de mujeres, hombres y niños dejan de asistir a sus trabajos o a la escuela debido a problemas de salud derivados de la contaminación urbana; en los niños el costo es mayor porque no solo faltan a clases un día o dos sino que el metal se acumula en el cerebro y el cerebelo provocando problemas de aprendizaje.
En el caso de sus padres el abandono temporal del trabajo por enfermedad, y la baja de su productividad de manera cotidiana son costos reales que no pueden ser ignorados. Es así como nosotros mismos nos hemos envenenado.
Buscar otras fuentes
Para los países en vías de desarrollo como es el caso de México, la utilización de la energía solar puede resultar bastante viable ya que casi todos ellos se ubican en el cinturón ecuatorial y son países tropicales o sub-tropicales bañados constantemente por el sol, así como la generación de energía eólica, tan abúndate en el sur del país. Ello aliviaría su dependencia actual de los países productores del petróleo (refinados) y les permitiría con el tiempo dedicar los recursos invertidos actualmente en la compra de combustibles fósiles al gasto social.
La humanidad en su conjunto debe combinar el sistema energético ampliamente derrochador y contaminante en que se sustenta hoy en día una economía global de billones de dólares, que contamina la biosfera planetaria causando un grave impacto biológico a la mayoría de los ecosistemas y trastorna el clima del mundo a través del efecto invernadero.
La civilización no puede seguir este camino, si deseamos tener una economía mundial sustentable debemos reducir el consumo de combustible fósiles.
PEMEX no debe seguir concibiéndose como una empresa petrolera, sino como una empresa de Energía, capaz de abastecer la demanda de la población mexicana presente y futura. Debe dejar de lado esta visión minimalista de ser una empresa que sólo deja renta petrolera, sin evolucionar, quedándose rezagada por las demás empresas transnacionales y que se conciben como empresas de energía y no como simples “vacas lecheras”.
Es de medular importancia que los mexicanos hagamos hoy una reflexión sobre el mejor rumbo que debe de tomar Petróleos Mexicanos antes que, incluso, la reservas se agoten.
