Entrevistas con líderes afrodescendientes
Cuauhtémoc Blas
Segunda y última parte
Entrevistados por En Marcha al calor del XVI Encuentro de Pueblos Negros celebrado el 13 y 14 de noviembre de 2015 en el Azufre, Villa de San Pedro Tututepec, dirigentes del movimiento dieron luces sobre los avances y retos de su lucha. Glyn Jemmot, ilustró sobre el entorno teórico-filosófico del tema; Rosa María Castro destacó la discriminación cotidiana; y Sergio Peñalosa, dirigente de México Negro, nos adentró en la dinámica de la lucha, la fortaleza, debilidades y futuro del movimiento negro.
A 20 años de haberse iniciado en México el movimiento por la reivindicación de los negros o afrodescendientes, los resultados se anuncian buenos. Aunque, por principio y no obstante el largo camino recorrido, algunos de los principales dirigentes sostienen que aún están en busca de elementos de su identidad.
Por supuesto que se puede hablar de avances, afirman los dirigentes. En entrevista con En Marcha el sacerdote católico Glyn Jemmot Nelson, pionero del movimiento negro, sostiene que “hace años se identificaba como principal problema el Cimarronaje, que era darle protagonismo al excluido, ahora se ha cambiado el enfoque se habla más de la marginación del excluido. Pero hace una acotación interesante, “No es ningún cambio, no se está progresando se está enfocando mejor, identificando las fuerzas que lo excluyen”.
“Apenas nos estamos formulando las preguntas verdaderas”
El sacerdote informó que el próximo año se cumplen 20 años de este intento organizativo, hay que evaluar que se ha logrado al luchar desde la base de los pueblos, desde las organizaciones de los pueblos. Hay que decir que “apenas nos estamos formulando las preguntas verdaderas”. La participación y movilización de la gente sí se ha generalizado, lo cual es un avance. Tal vez las autoridades se han “montado” en eso, presidentes y agentes municipales, o quizá se han sumado. Largo ha sido el camino de 1996, año del primer Encuentro de Pueblos Negros, afirmó.
En la parte académica hay que ver qué se ha enfocado de nuestro problema. El negro como materia de estudio apenas se empieza a tratar en las universidades, aunque es incipiente es uno de los logros del movimiento el que se abra una cátedra para el 2016. Aunque es sólo un diplomado, ni siquiera una maestría, lamentó Glyn.
Para Sergio Peñaloza, fundador y dirigente de México Negro, estos encuentros iniciaron en 1997 y entre los buenos saldos de estos años de activismo y lucha es que se ha fortalecido la identidad, “cuando hablábamos del auto reconocimiento —sostuvo—, pocos levantaban las manos, hoy 90 por ciento levanta la mano auto reconociéndose, dando testimonio de que aunque no tengan el físico aceptan que tuvieron un abuelo negro.
Discriminación y auto discriminación
En esta parte Rosa María Castro, organizadora del Encuentro, destacó la gravedad de la discriminación y peor aún de la auto discriminación, dijo: “es un tema muy grave la discriminación por el color de piel, incluso al interior de nuestras comunidades nadie quiere ser negro, es una carga de discriminación muy fuerte. Estamos trabajando con el rescate de la identidad de que ser negro no es malo, no es indigno, sino que eres un ser humano con todos los derechos, sin embargo han sido muy excluidos sólo por ser negro”.
El padre Glyn sostiene que debe haber el reconocimiento y respeto del otro pero también un auto reconocimiento el problema es que en los últimos años se ha concentrado sobre el reconocimiento del gobierno estatal y federal, yo creo que eso es de ley, no se puede tener una población que tiene más de 500 años acá en el país al margen de todo el sistema de atención social y político.
“Pero como dijo el embajador de Sudáfrica claramente esta mañana —reafirma— Somos nosotros los que debemos tomar en nuestras manos nuestro presente y nuestro futuro. Hay un proceso interno que se ha descuidado como fortalecer el sujeto social, individual y colectivo de los negros.
Primer censo de INEGI a negros
Sergio Peñaloza destacó en la entrevista como otro de los avances que el INEGI cambiara su discurso y haya realizado una encuesta inter censal, pues antes se les ponía obstáculos para censarlos como negros. Les decían: no hablan una lengua propia, ya tienen todos los derechos de los mexicanos, “nos ponían mil obstáculos”. También CDI ya realizó una consulta para la identificación de los pueblos afrodescendientes.
Otro avance, agregó, es que nos hemos vinculado con el movimiento internacional afrodescendiente. Esos avances, entre otros, hemos tenido ya, expresa algo satisfecho el más antiguo dirigente negro.
Rumbo al reconocimiento constitucional
Ahora, el objetivo más importante, que ha crecido con los años, pues la demanda nació desde los primeros Encuentros de Pueblos Negros a finales de los 90´s del siglo pasado, es el reconocimiento en la Constitución Federal de dichos pueblos, afirma Peñaloza y declara al respecto:
“Si hablamos del reconocimiento constitucional en el 2013 y 2014, Oaxaca y Guerrero ya reconocieron en su nueva constitución a la población afrodescendiente y hay algunas iniciativas de legisladores en el Congreso federal. Lo que se seguirá haciendo es impulsar esas iniciativas, mejorarlas y por eso buscamos aliados en la cámara de diputados federal y de senadores.
Para estos activistas estar reconocidos de manera específica en la Constitución nacional es un fuerte referente de afirmación y visibilización del negro en México. A este respecto Rosa María Castro sostuvo que hasta ahora, como está la ley, tutela en lo general en la letra, pero no en la práctica los derechos de los negros.
Y agrega: “Hay políticas públicas que dicen es para pueblos indígenas y cuando se presentan a las ventanillas se les pregunta ¿a qué pueblo indígena perteneces?, ¿qué dialecto hablas? Así los hacen a un lado. Y esas son las excusas siempre, hasta que exista en la letra de la Constitución que México no es solamente de pueblos indígenas sino de pueblos indígenas y pueblos afromexicanos las políticas públicas también abarcarán a los negros. Esa inclusión debe ser en todos los ámbitos, social, económico político, cultural”, expresó la también presidenta de la Asociación de mujeres de la Costa de Oaxaca (AMCO).
Es preciso meter en la cabeza de todos que México también tiene y es de los negros, asienta Castro, y agrega: “No es nada grato que detengan a un compañero por ser negro, le digan cántame el himno nacional, lo maltraten o hasta lo avientan a otro país. Hay un desconocimiento de que dentro de la diversidad de México hay un pueblo negro, afrodescendiente”. Tienen derecho a su identidad, derecho a aparecer en la historia, a Vicente Guerrero que era negro así como a otros héroes nos los presentan blancos”.
Gobierno contrapone lo indígena a lo negro
En torno a este reconocimiento, hicimos una comparación con similares procesos de los pueblos indígenas de Oaxaca, pues a pesar que desde 1992 se dio el reconocimiento indígena eso no les dio algún bienestar, sigue la emigración y la pobreza. La ley indígena es simplemente supletoria y nunca se ha usado, la pregunta es ¿servirá este proceso de reconocimiento para los negros?
Glyn Jemmot respondió: Me limito al pueblo negro. En esta misma ley de pueblos indígenas, ya se ve un sesgo que perjudica a los negros, están hablando ahorita de sujetos colectivos. Para decirlo de otra forma no se concede, y en mucho tiempo no le van a conceder, todavía a los negros la calidad de pueblos, siempre están hablando solo de comunidad, en la ley del estado se habla simplemente de poblaciones negras que transitan.
Voy a complementar eso con algo que dijo el gobernador (Gabino Cué), agregó el sacerdote, cuando se oficializó el día del pueblo negro, dijo algo así “Con esto no se quiere y no se va a trastocar el carácter netamente indígena del pueblo oaxaqueño”. Eso es interesante, ¿por qué se contrapone una cosa a la otra?, ¿darle reconocimiento al pueblo negro va a cuestionar, reducir o trastocar la preeminencia del indígena de Oaxaca? ¡Claro que no!, pero lo dicen como si una cosa dependiera de la otra, ¿o promover a los negros de alguna forma va a hacer a Oaxaca menos indígena?
Les niegan el Museo de Antropología
No debieran usar la posición que tiene y tendrá el indígena para reducir el lugar que debe ocupar el negro. E insistió Glym “se necesita el reconocimiento constitucional y también el auto reconocimiento negro”. Eso último le toca a los negros, apropiarse de los suyo. Hay algo interesante, la posibilidad de nuestra presencia en el Museo Nacional de Antropología e Historia, pero hubo una respuesta tan tajante, tan negativa como si eso fuera a diluir lo mexicano, como que da miedo
Peñaloza también sostiene: “Nosotros no existimos como etnia y no tenemos derechos colectivos”. Y también aporta su punto de vista a la luz del proceso de reconocimiento indígena.
—En el caso de los pueblos indígenas su movimiento está muy basado en su comunidad, en la organización comunitaria, ¿en este caso, cual es el sustento del movimiento negro?
— Algunas organizaciones indígenas que conozco están pasando por un proceso igual al que pasamos las organizaciones afrodescendientes, donde muchos dirigentes tienen sus propios intereses, y no es que no tengan el sustento comunitario, pero no está legitimado por un proceso de selección, en esto donde no hay dinero difícilmente vamos a pasar por un proceso de selección en las comunidades, alguien se puede distinguir en eso que yo decía, llegar a un movimiento dirigir una organización por cuestiones o intereses personales y otros por compromisos con las comunidades.
“También tenemos que tener en cuenta que las comunidades afromexicanas llegaron en condiciones diferentes porque no eran de acá, el indígena no perdió su organización, la cuestión de la comunidad, se separaron se fueron a lugares inaccesibles pero se fue la comunidad, y al negro lo trajeron de sus culturas de África y de manera intencional lo separaron de una cultura con otra, incluso hablaban lenguas diferentes. El africano pasó por un proceso de desintegración comunitaria. La recomposición que se pudo dar tuvo matices diferentes, eso de usos y costumbres no podía ser. Hoy estamos aprendiendo mucho de los indígenas, le reconocemos el camino ya andado a las comunidades indígenas porque hay dirigentes con los que no hemos podido establecer esa cordialidad. Esa es la diferencia.
Las bases para el reconocimiento negro
— ¿Los elementos primordiales para la petición del reconocimiento negro?
— Como hemos tomado préstamos, entonces hay comunidades que están muy cercanas a los indígenas y han copiado las formas de vida de los indígenas y eso se puede tomar como un elemento primordial en cuanto a la organización comunitaria. Hay comunidades que están muy alejadas y que su dinámica comunitaria es muy diferente, aun siendo afrodescendientes, a las que están cercanas a los indígenas y rompe con esa tradición de los usos y costumbres y están con la imposición de la cultura europea y de alguna manera estamos siguiendo el esquema político que el gobierno nos está imponiendo. Habría que verlo desde esos dos puntos de vista…
Negros, los olvidados del régimen
— ¿No perciben ustedes algo de lo que decía Aguirre Beltrán, que en México se tomó como consentidos del régimen a los indígenas y olvidaron a los negros?
— Como el Estado mexicano quería cubrir las consecuencias de la esclavitud y se asumió como un país mestizo y con eso cubrió todo y homogeneizó; la población mayoritaria no europea eran los indígenas. La iglesia tomo el papel determinante de proteger a los indígenas con las famosas encomiendas, una esclavitud más suave, más sutil porque hubo una matanza enorme de indígenas para conquistarlos y con las enfermedades que trajeron los europeos. Estaban acabando con los indígenas y no podían ponernos en el mismo plano porque entonces la justificación para explotar o esclavizar a los negros ya no iba a funcionar. Finalmente el Estado los reconoció y creó instituciones para ellos. Lo que no pasó con los negros porque nos remontamos y somos minoría.
— Ayer estuvo acá Adelfo Regino, Secretario de Asuntos Indígenas del gobierno de Oaxaca, junto con el senador Eviel Pérez, entre otros. Adelfo ha figurado como defensor de los asuntos del indigenismo, ¿cómo lo ven ustedes como defensor de los asuntos de los negros?
— No me quisiera meter en una cuestión tan ríspida pero a veces es necesario definir las cosas, mi opinión es personal. Yo creo, por la experiencia que he tenido de tratar con funcionarios de gobierno federal o estatal, que vienen de un proceso de lucha, que son defensores, pero yo creo que permanecer en un cargo es justamente acoplarse a las reglas que pone el sistema. Yo creo que por muy buen defensor que sea cuando se es funcionario se tienen que poner de ese lado. Yo he sabido que los secretarios de asuntos indígenas de Guerrero y de Oaxaca que vienen precisamente de esos procesos de lucha, pero en lo personal yo me he encontrado con los funcionarios y no con los luchadores, entonces la percepción que yo tengo es que su proceso de lucha no se concretó o los transformó el cargo, no sé. Pero bueno, en lo sucesivo tenemos que acercarnos a las dependencias, yo espero que los funcionarios nos atiendan y entremos en un diálogo cordial, donde nos ayuden a materializar esos propósitos para promover el desarrollo de las comunidades afromexicanas.
Futuro del movimiento
Finalmente Sergio Peñaloza esbozó el futuro de las organizaciones afromexicanas.
“El futuro va en función de lo que venga después del reconocimiento, porque cuando se dé el reconocimiento se va a dar la lucha política entre las organizaciones por los cargos, claro quienes aspiren a eso. Mientras yo encuentre una justificación en el trabajo que estoy haciendo en las comunidades, mientras sea el que dirige México Negro nosotros vamos a seguir haciendo trabajo con las comunidades sin la intención de llegar a un cargo político o público.
El futuro va a ser en función del reconocimiento, se va a venir el pleito por los cargos, por los puestos, al que nosotros no le queremos entrar como México Negro.
El dirigente comenta que de su organización pionera hubo dos escisiones, donde compañeros quisieron ser dirigentes y ya lo son, afirma, pero ahorita lo que importa es avanzar juntos para el reconocimiento constitucional. Los integrantes de México Negro hemos coincidido, dijo, en que no estamos por cargos públicos y quiero pensar que en lo inmediato, el que venga detrás de mí a dirigir también va a mantener la línea.
Mucho camino por andar…
El camino de la reivindicación de los afrodescendientes se avizora todavía arduo.
Hay preguntas de ellos mismos esenciales, profundas, que quedan con respuestas incipientes. Los dicen y se deduce. Pero aquí, a diferencia de los teóricos del indigenismo oficialista, resalta una buena dosis de realismo y humildad, como cuando los dirigentes del movimiento negro dicen respecto al cambio de conceptos:
“No es ningún cambio, no se está progresando se está enfocando mejor, identificando las fuerzas que lo excluyen” (al negro).
“Apenas nos estamos formulando las preguntas verdaderas”, aceptan.
