Los perseverantes

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gabino_ya_ganamos1La perseverancia de ambos políticos, Gabino y Ulises, los llevó a sus destinos: uno perseverando en la búsqueda del gobierno y el otro en sus decisiones erradas. Gabino Cué es hoy gobernador electo de Oaxaca y Ulises Ruiz perdió la posibilidad de alcanzar la presidencia nacional del PRI.

Para atajar algún comentario que no desean escuchar, algunos priistas adelantan: “Perdimos sí, pero porque el candidato debió ser otro”. Como el hubiera no existe, ahora la realidad es muy diferente a la de hace unos meses. El futuro inmediato del PRI es la oposición. La coalición opositora resultó letal, de ahí toda la embestida contra ella desde su gestación.

“Si salen a votar perdemos”
El PRI tenía muy clara su divisa: “si la gente sale a votar, perdemos; si vota como siempre, ganamos”. Había municipios y distritos que sabían perdidos, Oaxaca y Valles Centrales; Huatulco y un distrito de la Costa, Pochutla. Sin embargo, perseveraron en sus pésimos candidatos a presidentes municipales, que arrastró hacia abajo los de sus diputados y candidato a gobernador, pues como concluimos en análisis anteriores, en mucho la elección del gobernador se decidiría en los municipios.
La gente salió a votar como nunca en los procesos estatales, votó el 56.97 por ciento del total del padrón. Gabino Cué ganó con 50.11por ciento y Eviel Pérez obtuvo el 41.9. Más de 100 mil votos de ventaja fue la diferencia.
De nuevo se constata que los procesos sociales no siempre se pueden predecir, menos adivinar. Se esperaba una elección ríspida, hasta violenta pero la nutrida participación de los oaxaqueños la inhibió. Sólo habrá una elección extraordinaria, y eso por un empate de votos, en San José Estancia Grande.

Irma Piñeyro
Al culminar las campañas se veía venir el triunfo de la coalición opositora, se dieron acomodos urgentes, como la declinación de Irma Piñeyro de su candidatura a gobernadora por el Partido Nueva Alianza (PANAL) al cuarto para las doce a favor de Gabino Cué. ¿Ya para qué?, decían algunos, pues era evidentemente tarde para que, en caso de tener seguidores, le diera tiempo de convocarlos a trocar su voto a favor de Cué.
Piñeyro disputó junto a Gabino y otros la candidatura de la coalición opositora, pero al no ser la candidata salió reclamando imposición. Se anunció como candidata del PANAL y anunció que obtendría un millón de votos, seguramente al percatarse que tendría menos que Abad Santibáñez y los votos nulos, hábil, como siempre, algo negoció de última hora.

Pablo Arnaud
Algunos como Pablo Arnaud, ex presidente municipal de Oaxaca por el PAN, se perdieron en su ambición, el ex edil abdicó de su entereza y se entregó al partido que antes combatió. Fue patético como lo pasearon de un lado a otro, de una estación de radio a otra.
Sin embargo, de nada sirvió, cuentan  que convocó a una reunión con sus antiguos seguidores y sólo llegaron 4, y llegaron, dicen, para reclamarle su nueva actitud. Si Pablo conserva su chamba de cónsul en Calexico, estará de suerte.

Héctor Sánchez López
Igual sucedió con algunos coceistas que se unieron al PRI en la última semana, entre ellos destaca el ex senador perredista y ex candidato de ese mismo partido a la gubernatura, Héctor Sánchez López. Candidato del PANAL a presidente municipal de Juchitán, después de perder la candidatura de la Coalición PAN-PRD-PT-Convergencia a manos del coceista-ulisista Lenin López-Nelio. El 30 de junio Héctor emitió una convocatoria a votar por el PRI, contra la “reacción”, apuntó, llamado que se publicó en los medios estatales y regionales.
La respuesta de los dirigentes coceistas que repudiaron a Lenin para apoyarlo a él fue airada. Alberto Reyna pidió que se revisaran sus facultades mentales o averiguar si Héctor Sánchez no se hallaba en estado de ebriedad cuando hizo esa declaración.
Héctor Sánchez hizo distribuir en todo Juchitán un volante con su llamado a votar por el PRI. Ante la reacción adversa que eso despertó al siguiente día los mismos que un día antes repartieron dicho volante distribuyeron otro donde intentaba desmentir el primero echándole la culpa a los medios: “declaro que tergiversaron mis palabras, por eso lo que dicen que dije es falso, pero me retracto de ello”. El Secretario Técnico del gobierno de Ulises Ruiz para la Reforma del Estado, Héctor Sánchez, un viejo lobo de mar de la política fue devorado por la vorágine electoral.
Sánchez López, comentan sus antiguos seguidores, estuvo cerca de ser gobernador de Oaxaca, si Murat no hubiera hecho fraude electoral, aunque de todos modos atesoró un gran capital político, con su buen manejo del discurso y su personalidad de hombre del pueblo logró hasta el afecto de mucha gente; señoras de mercados y colonias acudían a sus oficinas a apoyarlo y preguntar en que podían ayudarlo. Si no hubiera claudicado pronto, si hubiera perseverado… pero decíamos que el hubiera no existe. Quizá pronto lo veamos en algún puesto menor con Gabino Cué.

Cualquiera menos Albores
Pero de noticias chuscas de los municipios tenemos que el priista José Luis Albores, quien dejó momentáneamente la presidencia municipal para ir a perder la diputación local, retornó a su labor depredadora como edil y de inmediato reunió a todos sus regidores y directores y este fue su mensaje: “En mi recorrido proselitista le gente se quejó de que ustedes no los atienden bien, que los hacen esperar, que no hay buen trato”.
Albores, uno de los más desprestigiados presidentes municipales de Matías Romero,  reprendió e instruyó al personal a mejorar el servicio, para que dentro de tres años sí gane la diputación que hoy perdió ante una ilustre desconocida. Y es que la gente cerró los ojos y voto así: por cualquiera menos por Albores.

La Guelaguetza
La empresa que coloca una velaria sobre el teatro al aire libre Guelaguetza en el Cerro del Fortín no concluyó los trabajos y se llevaron los bailables a otro sitio, al Estadio “Benito Juárez”, de ahí que la gente diga: no hubo Lunes del Cerro sino Lunes del Estadio. Esta Guelaguetza del “Bicentenario” fue más bien del bicentenada porque su calidad descendió terriblemente, desde el cartel oficial que no tiene chiste, sólo colocaron de manera simple un conjunto de fotos. Parece más un catálogo de trajes típicos que un cartel de la Guelaguetza.
Los bailes también recibieron críticas por su carencia de calidad, ello por las decisiones de burócratas sin sentido artístico, como el oscuro encargado de la Secretaría de Turismo, ¿cómo se llama? No se diga del lugar que deslució el otrora magno evento. De nuevo los camiones de acarreados llegaron para llenar los lugares ante la poca asistencia. No obstante el fracaso de hacer cuatro presentaciones de la fiesta en vez de dos como se hacía tradicionalmente, se sostuvo el desatino hasta el final del sexenio.

Adiós al besamanos
Algo que hay que destacar es que desde 2007 se eliminó de la Guelaguetza el famoso “besamanos”, que se hacía cuando al finalizar sus presentaciones las delegaciones acudían encabezadas por su autoridad municipal a entregar ofrendas al gobernador del estado, en una abominable muestra de sumisión que José María Bradomín tanto repudió y llamó “El besamanos”. Eso es algo de que se debe prescindir de manera definitiva, es agraviente tanta sumisión ante el “siñor gobernador”.