Jefes de prensa, sus negocios
Muchos jefes de prensa o de Comunicación Social deben tener similar trato que los delegados de tránsito, jefes policíacos, jueces u oficiales del registro civil. Rotarlos, moverlos de un lugar a otro para que sus intereses creados no lleguen a obstaculizar las funciones de la institución.
Hay quienes hacen bien su trabajo, no piden “moches” a los proveedores de servicios de información. Pero también se conoce a quienes despliegan esa dinámica con su clientela.
Los jefes y sus largas listas
En el pasado, en lo que llaman los buenos tiempos del gremio porque se le destinaba mayores recursos, varios de esos jefes hicieron fortuna a costa de los reporteros. En las oficinas de comunicación había lista de apoyos a quienes ni sabían que estaban en esas listas, pero a cuyo nombre se justificaban recursos que se quedaban esos jefes de prensa. Los “chayotes” robados.
La práctica persiste, de acuerdo a escándalos recientes, como el suscitado en el Congreso de Oaxaca el año pasado. Por supuesto que las listas son más amplias que los reales beneficiados, los afortunados son sólo los cercanos, los marchantes amigos.






