Josefina en Salinas

Imprimir

josefina_motaFue tenaz, documentada y sostenida la lucha de dos regidores panistas por lograr ser bien atendidos por el presidente de Salina Cruz. Todo indica que el éxito coronó sus desvelos. Primero movilizaron a líderes y ciudadanos inconformes contra el mal gobierno y su corrupción, y después los desmovilizaron. Todo quedó entre la gran familia panista.

 

La precandidata panista a la presidencia de la república, Josefina Vásquez Mota, arribó el jueves 24 de noviembre a Salina Cruz en su intensa gira proselitista que intenta dar aire a su precandidatura que no levanta. Toda la infraestructura del ayuntamiento panista de esa municipalidad se avocó abiertamente a resolver las necesidades de esa visita evidentemente en horas hábiles.

El presidente municipal, Gerardo García Henestrosa, sus regidores simpatizantes y sus directores y jefes de área, como el de mantenimiento, trabajaron para el evento de la precandidata. La recepción estaba anunciada para las 13 horas de ese día pero inició hasta su arribo a las 16 horas en el salón ‘Salemic’, así como una conferencia de prensa con Vásquez Mota a la cual citó sin ambages la directora de Comunicación Social del ayuntamiento porteño, Yasmín Yedid Rodríguez Reyes.

La abanderada panista llegó tres horas tarde y desdeñando a la prensa acudió de inmediato a su mitin, acompañada siempre por el edil Henestrosa, quien la sigue a donde quiera que ella acuda dentro del estado de Oaxaca, siempre ocupando lugar estelar a su lado.

Ante el posicionamiento de Henestrosa, sus principales adversarios en el Cabildo, Cecilia Villalobos y Remigio Manubes, intensificaron la batida en su contra (“peléense las comadres y saldrán las verdades”, aunque así gana la gente en su derecho a la información), en cuyo marco se inscribió el asalto a las bodegas del DIF el primer día de diciembre donde robaron centenas de despensas que habrían llegado para apoyar a los damnificados por la Onda tropical número 8, y que nos les entregaron igual que los recursos del Fonden. Ambos, suena fuerte, habrán de salir en 2012 para proveer las campañas políticas en el proceso federal.

Los policías arremetieron contra los inconformes, en los hechos dirigidos por la ex directora de colonias, a quien el ayuntamiento amenazó con una orden de aprehensión. La movilización de líderes y presidentes de colonias, decepcionados del personaje que llevaron a un gobierno del “cambio”, otros agraviados por el mal trato recibido fueron arropados por la disidencia dentro del cabildo porteño que presionaba al presidente en la puja por lo que ellos llaman malos manejos del erario, malos manejos que nos los beneficiaba a ellos, lo que muy seguramente cambió cuando el domingo 18 de diciembre el presidente municipal tuvo en su Primer (¿Y último?) informe de gobierno municipal un día de campo a despecho de las amenazas que se cernían sobre él con los dirigentes de colonias y ciudadanos inconformes que ahora no tuvieron quienes los movilizaran. La tranquilidad tiene un costo muy alto, qué duda cabe.