Urge la controversia constitucional para Chimalapas

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El Congreso de Chiapas ya legisló para la creación de tres nuevos municipios, uno de ellos en tierras de Oaxaca, en la región de los Chimalapas. El municipio se llamaría “Belisario Domínguez”, como irónicamente ha decidido el tiranuelo gobernador chiapaneco Juan Sabines, de la dinastía oligárquica que lleva ese apellido famoso.

Sabines, represor de periodistas independientes y de líderes de movimientos sociales, no tiene empacho en usar el nombre de este mexicano y chiapaneco ilustre que entregó, materialmente, su vida al combatir al dictador Victoriano Huerta, desde el senado de la República.

En uso de su libertad de expresión y como realmente alto representante de los mexicanos, el oriundo de Comitán, Belisario, fue firme critico y oponente de Victoriano Huerta (el traidor y asesino de Francisco I. Madero) y el 7 de octubre de 1913 fue violentamente levantado (diríamos hoy) de su casa y llevado al panteón de Coyoacán donde fue torturado y masacrado. Su lengua fue arrancada para llevarla como trofeo al tirano Huerta, quien ordenó su muerte. Éste encarrerado en su violencia días después de matar al senador disolvió el Congreso y encarceló a casi una centena de diputados.

Por eso, usar el nombre del héroe para dar nombre a un municipio chiapaneco que habrían de asentar a todas luces de manera ilegal en territorio que no es propio, en territorio de Oaxaca, nuestro, adquiere proporciones fatales. ¿Ante quién estamos? Ante qué tipo de personaje que usa el poder de tan arbitraria manera.

Indudablemente, de acuerdo a su biografía de político liberal intachable, Belisario Domínguez estaría en contra de esta otra arbitrariedad que se pretende sobre tierras oaxaqueñas. Sobre todo porque los indígenas zoques oaxaqueños, posesionarios históricos y además legalmente, con escrituras de todas las épocas, desde la Colonia cuando pagaron 25 mil pesos oro para que la Corona les respetara ese territorio, no están en contra de que sus hermanos chiapanecos vivan en esas tierras. Sólo piden los chimas que reconozcan al Comisariado de Bienes Comunales chimalapa y a Oaxaca como su autoridad. Nadie los está corriendo. Simple y sencillamente que reconozcan al legítimo dueño de esas tierras y punto.

Pero no, los herederos de la oligarquía chiapaneca que el 14 de septiembre 1824 decidió unirse a México ante la desventaja y el temor de ser uno más de los pequeñitos países como Salvador o Belice (que de tan minúsculos no logran ser naciones en forma) y al grito, para ellos exacto, de que “vale más ser cola de león que cabeza de ratón” se integraron a la República mexicana colindando con Oaxaca, y ahora muestran ansias expansionistas.

Crear un municipio para establecerlo ilegalmente en tierras de Oaxaca no es para dar crédito al gobernante chiapaneco, sino para creer que es una burla. Esa añeja demanda de diálogo es sólo un eufemismo para que siga ese río revuelto que es el conflicto artificial creado en esa zona de la selva tropical, de importancia mundial por ser la última porción de ese tipo de selva en el mundo, y puedan medrar con todo tipo de intereses, principalmente talamontes y ganaderos.

Pero pocas esperanzas hay de que Oaxaca tenga una adecuada defensa pues en tanto Chiapas ha reunido ya la formalidad para crear ese municipio de marras, hasta con la publicación de ese decreto en su Diario Oficial, el gobierno de Oaxaca aún no realiza la Controversia Constitucional para echar abajo esa arbitrariedad del vecino estado y deslindarlo de una vez por todas de territorio oaxaqueño.

Está visto que no hay en el gobierno abogados que puedan hacer este trabajo, los mismos diputados locales de Oaxaca han declarado que no confían en dichos abogados y piden se contrate a otros capaces para realizar dicha controversia. Y esto es urgente, a menos que esté esperando a que los tiempos nos rebasen.

El senador priista  Adolfo Toledo infanzón tampoco es una esperanza de defensa de esas tierras pues continúa con un discurso inocuo de petición de diálogo. Preguntaríamos al senador de que si un vecino pone una barda robándole unos metros de su propiedad, iría a dialogar con él primeramente quizá, pero 40 años después de que no retirara su barda, ¿seguiría dialogando? Por eso, urge que Oaxaca presente ya la controversia constitucional.

Notas al margen: Un buen reportaje sobre el tema Chimalapas se pueden leer en el número reciente de la revista EnMarcha en circulación o (http://revistaenmarcha.com.mx/reportaje/870-erratico-el-gobierno-de-oaxaca-en-chimalapas.html), el trabajo es de Guadalupe Ríos y se titula “Chimalapas es sólo de Oaxaca. Errático el gobierno de Oaxaca en el caso.”

www.revistaenmarcha.com.mx y blaslc@yahoo.com.mx