.- UABJO, inminente desastre en fin de año

Imprimir

Cuauhtémoc Blas

 

Guerra de papel protagonizan los grupos de interés de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO). Adelantan así las vísperas de la elección de nuevo rector de mayo próximo. Mucho o algo ha de quedar pues no obstante el déficit millonario que carga la institución, con la deuda de pasivos, pensiones y jubilaciones, aún la pelean a con garra y diente.

 

Estamos en las postrimerías de otro periodo rectoral, y la situación se avizora peor que nunca. La federación ya adelantó que no les dará la friolera de millones de pesos con que la proveía cada fin de año.

 

No, mientras no transparenten los recursos públicos que reciben, que aun siendo el más bajo de las universidades públicas del país, no son pocos los más de mil millones de pesos que le toca a la UABJO. Desde hace dos años la administración universitaria cierra el año con un promedio de 600 millones de pesos de déficit. La federación ha estado salvando a la institución, pero para este fin de 2019 dijo: ya no más.

 

Deudas, déficit, pasivos

 

Como otros años, el pago de aguinaldos y de la nómina de las últimas quincenas está en peligro, cada quincena es de 29 millones de pesos. También hay deudas de impuestos, de las cuotas al IMSS, al Infonavit y contribuciones locales. Pagos quizá pequeños pero que poco a poco y sumados se tornan importantes. Y de eso no puede culparse a administraciones pasadas. Todo se va en hablar de pasivos heredados, pero mientras se solloza por la falta de recursos, los viajes, casas, Huayapam, camionetas y dispendio continúan. Se auditan los centavos, no los pesos.

 

La federación no desconoce la dinámica de caos propiciada en la universidad local, caos que sirve para hacer y deshacer. La posición federal es firme, a pesar del paro nacional de labores de 24 universidades del país: Deberán ser austeras en 2020 –dijo el presidente López Obrador— porque el gobierno no cederá a chantajes.

 

Lo anterior fue hasta una violenta respuesta a la presión por recursos para esas instituciones agremiadas en la Confederación Nacional de Trabajadores Universitarios (Contu). Y agregó el mandatario: “No se puede (darles más recursos) más que lo que significa la inflación. Ésos son grupos de presión y así ya no es la cosa. Todos estamos obligados a actuar con austeridad”.

 

De nuevo no hay para aguinaldos

 

De esas 24 instituciones, 9 no tienen para solventar sus pagos de fin de año, esobre todo de aguinaldos, entre ellas una vez más, y para variar, la de Oaxaca. Exigían en su paro, además, un incremento del subsidio para 2020. Esto sin que mejores ni la educación ni la administración. Pues, salvo excepcionales acciones individuales de éxito, la universidad local no ha variado su decadencia estructural. La reforma a su Ley Orgánica de nuevo la dejan pendiente, bueno esto último es hoy lo característico.

 

Solo con los paros y bloqueos de cada uno de los seis sindicatos de la UABJO, tiene para interrumpir semanas enteras el calendario escolar. Y ninguna institución puede tener un desarrollo normal ante esa ingobernabilidad. Situación caótica que propicia el crecimiento de actividades ilícitas y delincuencia con que se compensa a las huestes “porriles” oficiales para tenerlos prestos al servicio de los jefes y subjefes. Así, pronto ya no será un acierto sino un peligro mandar a los hijos a esas escuelas.

 

Ante el cambio de administración que se aproxima en la UABJO, junto con esas medidas disciplinarias financieras que anuncia la federación, también debería intervenir para poner orden en la universidad de Oaxaca —la de más baja calidad académica según los indicadores nacionales—, única fuente de posibilidad de movilidad social de las clases bajas oaxaqueñas. Las que sin buena educación están condenadas a la pobreza.

 

www.revistaenmarcha.com.mx, lc.blas@gmail.com y @blaslc