Desde temprano vehículos con bocinas de fuerte sonido inician la difusión de las campañas políticas en las poblaciones de Oaxaca. La actividad es intensa, se lanzan hacia todos los lugares agencias, poblaciones, colonias, mercados y tianguis, todos son visitados por los numerosos candidatos. Hay momentos que se juntan en esos lugares y el ruido es fuerte. Sin embargo, la gente responde a los saludos, recibe la propaganda y hasta se toma fotografías con los aspirantes.
Este viernes nos tocó ver algo de eso en la llamada zona norte del Istmo de Tehuantepec, en dos de las poblaciones más grandes, Matías Romero y San Juan Guichicovi. Antes en Salina Cruz, Huatulco y Puerto Escondido. Lo que resalta es la proliferación de candidatos, aunque no precisamente caras nuevas sino políticos de los partidos tradicionales que al no ser nominados por sus partidos o alianza de partidos, que es ahora lo característico de Oaxaca, buscaron el registro de otro partido.
Así PANAL, Movimiento Ciudadano, PUP y el flamante PSD, partidos casi sin militantes, sin estructura ni presencia en la entidad de pronto han cobrado notoriedad cuando abanderan a alguno de esos personajes aludidos con alguna fuerza en sus municipios. Es el caso de Darío Pacheco Venegas y Paulo Caballero Rosado en Santa María Huatulco y Matías Romero, respectivamente, quienes al no ser nominados candidatos por los partidos de la Alianza Unidos por el Desarrollo se registraron por Movimiento Ciudadano y disputan a sus antiguos correligionarios la presidencia municipal.
En ambos casos estas escisiones afectan sin duda a dicha Alianza y abre mayor posibilidad al triunfo de la alianza opositora PRI-PVEM. Asimismo, ponen en evidencia la ineficacia de la Alianza PAN-PRD, al menos en esta elección. El PT es casi simbólico, tanto como el PVEM con el PRI, partido este último que así prácticamente va solo.
En Huatulco Darío Pacheco buscó sin éxito el registro por la Alianza a través del PRD, el candidato fue Fito Barragán, alguien cercano al hombre fuerte regional del PRD en la Costa, Raymundo Carmona. La molestia fue grande y de inmediato Darío Pacheco con su gente se fueron a Movimiento Ciudadano. Hasta entonces esta división le abría las más amplias posibilidades de triunfo al candidato de la Alianza PRI-PVEM, Jorge Sánchez, sin embargo el registro del priista que también quedó en el camino en la selección interna Edgar Hernández con el PANAL emparejó la contienda en ese destino turístico.
En Matías Romero la candidatura corresponde al PAN al ser la segunda fuerza en ese municipio hoy gobernado por el PRI. Por segunda ocasión es presidente municipal un personaje de la vieja guardia, auténtico dinosaurio, Cuauhtémoc Fuentes Villanueva. Este personaje habría facilitado el triunfo de la oposición al hacer un terrible y pésimo gobierno. Con 50 millones que recibe ese ayuntamiento de fondos federales no hay una sola obra importante. En las redes sociales los ciudadanos de Matías Romero exigen cuentas, acusan de robo descarado a su aún presidente. De acciones hasta absurdas, como la colocación de luminarias en la entrada de la ciudad viniendo de Coatzacoalcos Ver., para lo cual arrancó esos postes del andador frente a la vieja estación de Ferrocarriles y de la Colonia Hidalgo para ponerlos en esa nueva ubicación. Debido a la absoluta falta de transparencia no dudan que además de haber dejado a oscuras esas vialidades también haya facturado como nuevos esos postes y luminarias simplemente reubicados. Si el trienio anterior a éste en que gobernó José Luis Albores fue desastroso, el actual lo ha superado sostienen los ciudadanos.
A estos seis años de atraso en Matías Romero es que tenían la obligación moral quienes se proponen como alternativa para unirse y detener a ediles depredadores. Pero no fue así, y una parte importante del PAN local se fue con su candidato a Movimiento Ciudadano. De igual manera la aspirante perredista a candidata a presidente de Matías Romero, hoy diputada local Rosalinda Domínguez rompió con la alianza y se fue con Movimiento Ciudadano. Empero, se nota un apoyo mayor hacia el candidato de la Alianza Unidos por el Desarrollo, Etelberto Rodríguez Terán, quien por su parte ha engrosado sus filas con dos contingentes priistas inconformes con la imposición de llamada “candidata veracruzana” Lilia García sin arraigo en la ciudad de Matías al ser avecindada de la lejana agencia municipal de Palomares casi colindante con su entidad Veracruz.
En Salinas Cruz un sector de panistas se pasó a apoyar al candidato del PANAL, Mariano Vicente un médico local nuevo en las lides políticas. Aunque todo indica que para disminuir más a los candidatos panistas francamente débiles ante la extraña nominación de los menos adecuados. Como candidato a diputado va uno de los peores presidentes municipales de los últimos años en ese puerto, Gerardo García Henestroza, quien logró imponer como candidato a presidente municipal a su delfín un proveedor de servicios y obra pública de su administración municipal, Fabián Mateos. Personaje de muy bajo perfil que ni siquiera atina a deslindarse tantito de su padrino Henestroza al declarar en la televisión local que su gobierno municipal sería de continuidad. Si no hay obras y lo que se denuncia profusamente es falta de transparencia y malos manejos en el ayuntamiento que está concluyendo, ¿a qué continuidad se refiere Mateos? La candidata del PRI, Rosa Nidia Villalobos avanza en caballo de hacienda en Salina Cruz sin necesidad de carisma ni simpatías.
Hasta ahora es claro que esta nueva alianza no tiene la solidez de la de hace tres años cuando se unieron en torno al candidato hoy gobernador Gabino Cué. Cuando PAN, PRD, Convergencia y PT se unieron para arrasar en las elecciones de 2010. Hoy repitieron esa alianza aunque sin Movimiento Ciudadano (Convergencia) Pero en los hechos no hay tal alianza. En varias partes la alianza fue abiertamente rota por algunos dirigentes, como lo hemos relatado acá.
¿Qué caso tiene presumir juntas las siglas de esos partidos si sus políticos no lo están? Y si finalmente se registran con otro partido, con lo cual no sólo disminuyen las posibilidades de triunfo de la Alianza sino la fortaleza de los partidos políticos que la integran. Ya falta poco para ver finalmente los nuevos resultados, pero desde ahora el fracaso de la alianza Unidos por el Desarrollo está a la vista, y éstos son apenas unos ejemplos de municipios donde dirigentes de esos partidos rompieron dicha alianza al irse con otros partidos. El caso del invasor de parques, jardines y banquetas de la ciudad de Oaxaca Hugo Jarquín, perredista que se fue con Unidad Popular para contender por la presidencia, es otro claro ejemplo. Los resultados de la elección de 7 de julio indicarán si esas alianzas ya no serán útiles en el futuro. Eso también está en juego.
