.- Juchitán: Casa de la Cultura de la Simulación

Texto y fotos: Cuauhtémoc Blas
No hay pudor en los políticos “tecos” con su carta de protesta por los trabajos de la Casa de la Cultura Juchiteca, cuyo edificio se derrumbó con el sismo de 2017. Esto ha propiciado nuevas simulaciones. Menudean las firmas de ex presidentes, todos, a ojos vistas, muy prósperos. A juzgar por los rezagos municipales, es claro que sus legados fueron funestos.
Ex ediles cuyo apoyo fue ínfimo a esa legendaria institución, fundada por el maestro Francisco Toledo en 1972. Solo voltean a la Casa cuando hay recursos para ella, y sustraer el consabido “moche”.
En vez de hacer un fondo los ex ediles, ex diputados, ex senadores coceistas, para restaurar la Casa que ahora dicen idolatrar, dando alguna vez buen uso a sus notorias “carranceadas”, se ponen a llorarle a la Fundación Harp, a través del INAH, para que les deje ese edificio tal y como estaba.
Los Sánchez López, los de Gyves, los Oscar Cruz, entre muchos más, nunca apoyaron al maestro Toledo, lo de ellos fue simular insurgencias para llegar al poder. Sin Toledo las glorias de esa Casa no existirían, solo el genio del artista fuera de serie pudo concebir tal grandeza.









