Feminicidios, cambios y anticorrupción
Cuauhtémoc Blas
No hacen falta parámetros sofisticados para medir la eficiencia de algunos funcionarios, sobre todo en seguridad pública, aquí las escandalosas noticias de asesinatos a mujeres ponen en tela de juicio a los encargados de procurar justicia en Oaxaca. Van 42 feminicidios en este año, y no se ve ni de lejos una estrategia institucional para detener esa carnicería.
Dos cosas debieran haberse suscitado con esta tragedia, poner a trabajar más intensamente al titular de Seguridad Pública, José Raymundo Tuñón Jauregui y la creación de un programa urgente contra los feminicidios. Problema que tiene su raíz en el machismo histórico y religioso que pone al hombre como superior a la mujer, desde que plantea que fue creada de una costilla del varón.
Los cambios en el gabinete actual obedecieron, sin duda, a situaciones radicales, la arrogancia unida a escándalos del que parecía hombre fuerte del sexenio, Alejandro Avilés, en la Secretaría General de Gobierno; así como la joven que tenía un verdaderos pandemoniun en el Instituto de la Juventud Oaxaqueña, Olivetti Paredes. Se han dado 13 cambios en el actual gabinete, en apenas poco más de cuatro meses de la administración, como en ningún gobierno anterior.









