.- Bemoles de la reelección en Oaxaca: Pochutla, Huatulco, Tlacolula…
Cuauhtémoc Blas
Un grave problema de nuestro país ha sido adoptar sistemas políticos y leyes que no se ajustan a nuestro desarrollo. El derecho de reelección se implantó en México sin considerar el grado de desarrollo de nuestras diferentes realidades. Claro que no es factible pensar en una legislación para el norte y otra para el sur del país. Entonces, quizá lo salomónico sea sólo aprobar lo que todos ya podamos asumir. De lo contrario se darían absurdos como en Oaxaca con su doble legislación electoral, el de “partidos políticos” y el de “usos y costumbres”.
Por cierto, esos 417 pequeños municipios si acaso viven en el estadio de la democracia griega que dicen sus apologistas, cuando las mujeres no participaban, no tenían derecho de voto ni de herencia. Aún hay lugares donde esa injusticia es “legal” porque la ley los deja gobernarse como quieran, en respeto a su dizque derecho consuetudinario, aunque son los que más violan derechos humanos.
Por lo anterior y otras situaciones, podemos decir que Oaxaca no vive en la democracia, o apenas en un sitio incipiente de ésta. Aprobar la reelección en sociedades atrasadas, donde político locales marrulleros han hallado el camino para ganar una y otra vez sin justificación ni mérito, nos fue contraproducente.










