Guelaguetza 2012, ¿hay algo qué celebrar?

Las fiestas de la Guelaguetza, su desorganización, su dinámica provinciana, su falta de planificación, su carencia de estrategia, su improvisación, su índole caprichosa al arbitrio de los funcionarios de turismo estatal, son prueba papable de que nada ha cambiado en este nuevo gobierno llamado del cambio.










