Modesto Seara, el Porfirio Díaz de la educación en Oaxaca
Feliz de culminar su licenciatura la jovencita llegó alegremente vestida con una indumentaria indígena, grande fue su decepción cuando el rector supremo y vitalicio del Sistema de Universidades Estatales de Oaxaca (SUNEO) Modesto Seara Vásquez le ordenó salir de la fila de egresados e ir a quitarse esa ropa. “Estamos en un acto de la mayor formalidad”, le expresó.
En los primeros años del gobierno de Ulises Ruiz Ortiz, éste tuvo la gracia de entregar la Casa Oficial de Gobierno al SUNEO para que construyera un hotel o simulacro de hotel y así entrenar a sus estudiantes.
El solitario e irascible personaje Seara Vásquez iba a menudo a revisar los arreglos que se hacían. El constructor encargado quiso opinar sobre la mejor ubicación de un objeto de arte, se atrevió a comentarle: “Se vería mejor en esta parte, pues permitiría mejor visibilidad de...”
El constructor no terminó su sugerencia, con gravedad Modesto Seara le asestó: “Cuando sea su Universidad y sea su obra usted hará lo que quiera, hoy no, porque ésta es mi Universidad y es mi obra”. Nunca más volvió el empresario de la construcción a dirigirse ni con la mirada a tan singular personaje.
Al contrario, frente a sus superiores como el gobernador, Seara es muy solícito y atento. Por eso cuando Gabino Cué le quitó la mitad de esa Casa Oficial transformada en hotel, nada dijo y la entregó de inmediato.









