El Auditorio Guelaguetza es uno de los más genuinos productos históricos de los oaxaqueños. Construido en el Cerro del Fortín, lugar que fue asiento de las prácticas rituales indígenas precolombinas. Se ha escrito que era una fiesta dedicada a la diosa Centéotl de los zapotecas, quienes denominaban al hoy Cerro del Fortín “Daninayaloani”, Cerro de la bella vista. (Vista hoy clausurada).





Luego de haber sido considerado uno de los festivales de mayor importancia en el estado, después de la Guelaguetza, el Festival del Río de los Perros, fundado allá por los años de 1993 o 1994 por el Foro Ecológico Juchiteco A.C. dirigido entonces por Julio Bustillo Cacho ha venido de más a menos, tanto en aspectos de organización, asistencia técnica y logística, como en la calidad musical de los artistas que ahí se presentan.






