Fue tenaz, documentada y sostenida la lucha de dos regidores panistas por lograr ser bien atendidos por el presidente de Salina Cruz. Todo indica que el éxito coronó sus desvelos. Primero movilizaron a líderes y ciudadanos inconformes contra el mal gobierno y su corrupción, y después los desmovilizaron. Todo quedó entre la gran familia panista.





Segunda parte






