Hoy los mexicanos vamos a votar con las escasas o muchas capacidades de reflexión política. Con la conciencia política que nos coloca en el nivel de la calidad de nuestra democracia que tenemos. Una democracia al gusto de la partidocracia que legisla de acuerdo a sus particulares intereses. Pero aun así vemos que tampoco respetan sus propias reglas, pues la autoridad federal electoral, el IFE, reúne a los candidatos a la presidencia de la república para firmar un “pacto de civilidad”, con el cual se comprometen a respetar los resultados de la elección del 1 de julio.












