Cuauhtémoc Blas
Traer tanto problema encima, tantos pendientes, tantas deudas, tanto dinero, tantas traiciones, tantos enemigos (puros de eso se dedicó a tener) y andar despreocupado, seguro, firme y hasta con la palabra fácil (le sobraban 200 millones para su defensa, dijo) no deja otra lectura que Bulmaro Rito Salinas no tenía el pulso de su realidad. Su “habilidad política lo perdió”, ironiza un conocido abogado. Iba con Murat y retornaba con Ulises, ¿creyó zanjada el affaire con el primero? ¿Acaso no sabía cómo se las gasta el iraquí?
Las crónicas narran cómo se paseaba por la ciudad, cómo iba de un lugar a otro hasta que fue copado y detenido. Lo esperaban en su lujosa casa, en el aeropuerto, en todas partes. Seguramente aún confiaba en su “habilidad política”. Por eso al otro día un abogado litigante que fue a ver a su cliente a la cárcel lo vio listo para salir de ahí, vestido elegantemente: tenis nike azul, pans azul, chamarra deportiva, presto para partir. Nunca espero que le negaran salir bajo caución.
Pero el encarcelamiento de Bulmaro significa que el tan comentado pacto entre Gabino Cué y Ulises Ruiz, que supuestamente permitiera al primero llegar con su gobierno de alternancia sin contratiempos, ¿se rompió? De la larga lista de ex funcionarios del sexenio pasado así como los más de 3 mil 600 millones de pesos faltantes comprobados por la Contraloría del gobierno de Oaxaca hasta ese momento inicial del nuevo gobierno, nadie pagó ni cayó preso.





En los movimientos de la adelantada sucesión de gobernador en Oaxaca, José Murat mueve a sus peones, colocando a los más muratistas de los perredistas “Chendos” en puestos claves; son los hermanitos Serrano de Ixtepec, paisanos del oaxaqueño-iraquí y unidos en eso de tener a sus familiares siempre enchufados al poder, al tenor de las irónicas canciones del cubano Virulo: “Ayayay, qué sabroso es vivir de los demás”. Murat quiere ahora a su hijo Alejandro nada menos que como gobernador de Oaxaca, aunque a su vástago le estorba el cargo de Notario Público en el Estado de México, para lo que tuvo que comprobar allá su residencia.






