Cuauhtémoc Blas
De nuevo estamos en otro proceso electoral para elegir gobernador de Oaxaca. Sexenios y sexenios han pasado sin que la entidad remonte al menos alguno de sus grandes rezagos a, pesar de los cada vez más grandes recursos que nos envía la federación. En salud, en educación, en calidad de vida siempre estamos abajo y seguimos.
Han sido largos estos seis años de decepción, de retroceso después de la esperanza de millones de oaxaqueños, aquello de la paz y el progreso sólo fue ofrecimiento de campaña del actual gobierno que va en retirada, con resultados exactamente contrarios a los esperados: ingobernabilidad, violencia en las regiones, mayor pobreza, caos financiero, corrupción, aumento estratosférico de la deuda pública (300 por ciento).
Y que siga la alternancia feliz
Y hay quien aspira a continuar esa gesta de la alternancia, la misma coalición gobernante que de nuevo anda en campaña con otro personaje del mismo grupo político, José Antonio Estefan. Éste sostiene que apenas estamos empezando, que entiendan los oaxaqueños que la historia no se cambia en seis años, que es a muy largo plazo, que hay que tener paciencia, que nuestros tataranietos gozarán por nuestros sacrificios de hoy.












