Cuauhtémoc Blas
Otro golpe al gremio periodístico es la desaparición del joven comunicador de Matías Romero, Agustín Silva Vásquez, desde este domingo 21 de enero. Su auto fue hallado la tarde del lunes en el poblado El Morrito, cercano a Matías. De inmediato se planteaba, como primera línea de investigación los casos periodísticos que trabajaba. Van ocho días de la desaparición y, como siempre, las investigaciones no arrojan nada, solo hay declaraciones sin sustento de la Fiscalía.
Está claro que seguimos mal en materia de atención a agresiones a periodistas. El año pasado se realizaron varios actos oficiales en torno al tema y hasta la fecha no se ve que la autoridad quiera actuar contra los acusados. Sobre todo, quienes mayor inmunidad gozan por parte de la Fiscalía General de Oaxaca, los presidentes municipales.
Ediles, impunidad evidente
En 2017 todas las quejas y denuncias quedaron impunes. Las amenazas del presidente de Salina Cruz, Rodolfo León Aragón al periodista Hiram Moreno, a mediados de ese año, quedaron en el olvido. No sólo eso, denunciaban también que la escolta del edil circula por la ciudad con armas de alto poder que no están permitidas ni siquiera para las policías municipales. Ninguna autoridad ve ni sabe nada.












