Cuauhtémoc Blas
Cuando la cabeza está mal, el cuerpo también, reza conocido refrán. Eso sucede en Oaxaca, como el ejecutivo estatal no hace obra, a los presidentes municipales se les hace fácil tampoco hacerlas. Así, Oaxaca entra en un círculo nada virtuoso.
Empero, acaba de instalarse una cabeza superior, que es el nuevo presidente de la república, quien quizá con el empuje que trae obligado por las altas expectativas y la abrumadora votación que lo llevó a la silla del águila, pueda motivar a las autoridades municipales.
Huatulco en “manos de atole”
Las historias recientes municipales son desoladoras, entre los peores ayuntamientos podemos ubicar a José Hernández en Huatulco. En ese municipio de la Costa el partido Movimiento Ciudadano, halló el caminito para no soltar la presidencia municipal desde hace 8 años, desde Lorenzo Lavariega, que llegó con el señuelo del cambio y se quedó hasta con el sencillo.
Hoy en Huatulco hay más obras fantasmas que perros callejeros. La población señala obras fantasmas como la pavimentación en Arroyo Súchil, en las comunidades de El Manantial y en Chacalmata. Pueblos que el edil también llamado “manos de atoles” echó a pelear, creando un conflicto donde no había. La gente cambió así su ridículo lema de campaña que fue “Pepe, Sangre Valiente”












