Cuauhtémoc Blas
El nivel de consciencia política de los oaxaqueños —que brinda la educación y cultura, pero aquí no— es muy bajo, de ahí que sólo propuestas populares casi de fe puedan llevarlos a votar por ofertas de cambio.
Con ese cálculo, quienes manipulan la vida política, con la administración de los recursos públicos, manejan a placer el poder. Sin sociedad organizada reclamante, colocan a sus peones y alfiles frente a rivales débiles.












