La educación es un tema central para Oaxaca. ¿Cuál será la política en este tema si llega a la gubernatura?, ¿Qué hará con el magisterio?
No hay progreso sin educación. Y los indicadores en materia educativa en Oaxaca no son los mejores, hay que reconocerlo. Eso implica que hay que hacer algo. Es una de las prioridades a atender, y tiene que ser en coordinación con el magisterio; los vamos a invitar a participar en el proceso de planeación democrática que vamos a hacer. Veo al magisterio participando en la definición de políticas públicas en materia educativa, siendo corresponsable en el cumplimiento de las metas que vamos a fijarnos como gobierno de coalición.
También tenemos que bajar el índice de deserción, sobre todo a nivel superior. Me he encontrado a personas que quieren más universidades, y no vamos a abrir una más; vamos a consolidar las universidades públicas de Oaxaca, que las que existen funcionen muy bien. Consolidar la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca.
Hacer un programa de becas para evitar la deserción a nivel superior. Lo óptimo sería que tuviéramos la capacidad para entrar a nivel primaria, secundaria, bachillerato, a través de un programa de estímulos económicos, pero los recursos no alcanzan.
Los niños y jóvenes abandonan la escuela porque los papás no pueden seguir pagando cuotas, uniformes, útiles escolares. Las circunstancias económicas muchas veces obligan a abandonar la escuela a determinada edad porque tienen que trabajar. Oaxaca es de los estados con tasas más altas de deserción escolar.
Detener la deserción escolar es una prioridad. Crearemos un programa universal de becas para el nivel superior, para el 100 por ciento de los jóvenes. Y en la parte primaria vamos a un programa de estímulos a la economía de las familias para que no sea tan oneroso sostener a sus hijos. No podemos becarlos a todos, pero vamos a apoyarlos con útiles escolares y uniformes. Y, los programas de apoyo al campo y la ampliación de programas como Oportunidades, permitirán mejores ingresos y evitar así que los niños tengan que trabajar.
Las variables importantes en materia educativa son: cambiar ese último penoso lugar en deserción; mejorar la calidad educativa, en coordinación con el magisterio; y consolidar la educación superior.
¿Cree que puede ganar aun cuando algunos partidos coaligados en su candidatura parecen trabajar en su contra?
Empiezo por el final. Veo una coalición unida, que surgió de abajo hacia arriba, que no fue producto de una imposición nacional. Mucho antes de que se creara una estrategia de alianzas a nivel nacional, en Oaxaca se hablaba ya de alianzas. Este proceso no ha sido fácil, sobre todo procesar candidaturas a diputados, a presidentes municipales. Claro, siempre hay cosas, gente que ha salido, muchos que se han incorporado, una migración en función de los intereses y la confianza que cada proyecto genera. Creo que hay una coalición unida a pesar de todo esto.
Segundo, estoy seguro que se le va a ganar al PRI porque ya le ganamos. En el 2006 le ganamos por más de 150 mil votos. Cada elección tiene su particularidad, esa fue una elección presidencial, atrajo la atención y alta participación. No obstante hace tan sólo cuatro años hubo más de 840 mil personas que no votaron por el PRI.
Obviamente esta elección tiene sus particularidades. ¿De que va a depender que ganemos?, de cuatro factores: 1) Tener una coalición amplia, que la tenemos; 2) que haya proyecto, lo tenemos; 3) Que haya una candidatura fuerte, la tenemos, no sólo porque hemos venido trabajando muchos años, también porque todas las encuestas, más allá del resultado frío, arrojan que la mayoría de los oaxaqueños prefiere el cambio que seguir como estamos; reflejan que más del 89 por ciento, hoy, ya sabe que la elección es el 4 de julio; que cuando hablas de los atributos personales de los candidatos, en la gran mayoría, si no es que en todas, la figura nuestra supera por porcentajes importantes al candidato del PRI: ¿Quién conoce más los problemas de Oaxaca?, ¿quién cree que puede resolverlos?, ¿quién cree que es más honesto, quién es más cercano a la gente?; en todos los casos Gabino supera al candidato del PRI.
Luego hay otros indicadores que configuran un escenario donde la gente puede participar de manera superior a la que históricamente lo ha hecho en elecciones de gobernador. Veo una media entre una elección presidencial y una de gobernador; esta, además, es atípica porque por primera vez en 30 años hay elecciones concurrentes. Entonces veo un escenario de participación de más del 50 por ciento, que no tuvimos en el 2004; veo una participación del orden del 52-54 por ciento. Ese escenario favorece a la oposición.
Además, cuando revisas la imagen del gobernador, el proceso interno que tuvieron y otros indicadores de la vida interna del PRI, se ve mucho más débil que en 2006 o 2004. Entonces existen las condiciones no para ver si podemos ganar, sino que vamos a ganar.
¿Cree que existan las condiciones para hablar de elecciones democráticas, sin posibilidad de impugnación?, ¿confía en los organismos electorales?
Estamos ante una elección de Estado, lo venimos denunciando, como en el 2004. Hoy enfrentamos no a un partido o a una alianza, sino al partido de Estado, donde el gobernador Ulises Ruiz ha asumido, de facto, la coordinación de la campaña.
Y hay testimonios de ello: El uso de programas como Unidades Móviles para favorecer al candidato priista y el uso de recursos públicos a su favor; el uso de aviones y helicópteros oficiales, el propio capitán Olmos, que trabaja para el gobierno, trabaja para el candidato; lo vimos en un video en que Ulises llama a votar por su candidato. Y lo vimos en una serie de llamadas, ilegales, que no tienen validez jurídica, pero que hablan de una actitud.
Tenemos una elección de Estado; contra eso nos estamos enfrentando por la vía legal, no sólo como declaración política, todo lo estamos sustentando en denuncias que en su momento haremos valer ante los órganos correspondientes.
En relación con el órgano electoral yo no tengo confianza en su presidente, ha sido un actor que, desde 2004, se ha prestado al juego del gobierno. Sus últimas actuaciones lo muestran: por omisión en el tema de la guerra sucia; su falta de disposición para promover debates; y esa llamada telefónica que habla de una relación de subordinación y sumisión al gobernador.
Pero esto nos toca vivir. Estaremos atentos vigilando y denunciando, y yo creo en el voto de la gente, que va a ser suficiente para que estas actitudes sean superadas.
Lo acusan de estar apoyado por las dependencias federales, incluso sus opositores han realizado demandas. También que tras su candidatura están los exgobernadores José Murat y Diódoro Carrasco, ¿qué responde a esto?
Cuando el PRI y sus actores se empiezan a victimizar o hacer ese tipo de declaraciones, como cortina de humo para seguir haciendo lo que acostumbran, que es violar la ley y utilizar recursos públicos en su campaña, ya es un dato de debilidad. Con esas declaraciones demuestran debilidad y preocupación, es un dato recurrente que no se presentó en 2004.
¿Qué tan preocupados pueden estar que la esposa del presidente venga a un evento si están tan fuertes? Y que quieran magnificarlo; porque, que yo sepa, la señora Margarita no tiene un cargo oficial, sino honorífico y mi esposa no es candidata, y participaron en un acto en el que no hubo ni discursos. Cuando hacen todo eso es porque están preocupados.
A nosotros no nos apoya el gobierno federal, no es su costumbre. Pero ellos están en su derecho de presentar denuncias si tienen elementos. Como nosotros lo hemos hecho cuando hemos tenido evidencias, como el programa de Unidades Móviles o el tema de los aviones, presentamos ya denuncias ante la FEPADE.
¿Que si a mi me apoyan?, sí, me apoya mucha gente. En el caso de los exgobernadores que yo sepa todos ellos, salvo el caso de Diódoro, son priistas. Me refiero a Heladio, a Pedro Vásquez, al propio José Murat Que no estén apoyando a su candidato es otra cosa. Sí mantengo buena comunicación con todos, quiero decir que con Heladio muy bien, con Diódoro también. A Murat lo veo muy poco, si sé que no está apoyándolo a él, pero a mi no me está ayudando en lo personal. ¿Que hay gente de él que se puede sentir agraviada y se ha acercado a mi?, sí. Pero la política es de suma, ¿no? Y vamos a ganar con todos y vamos a gobernar con todos. Nosotros vamos a un gobierno de coalición, y vamos a gobernar con los mejores hombres y mujeres.
En caso de ganar la gubernatura, se dice que sólo constituiría el relevo en una lucha por el poder estatal, constituyendo sólo una alternancia de grupos en el gobierno, ¿qué nos dice al respecto?
Han querido meterlo en ese marco. Su estrategia es tratar de decir: “todos somos lo mismo, y si somos lo mismo ¿para qué cambiar?”. Y no, no somos lo mismo.
Yo entiendo perfectamente lo que significa un gobierno de transición democrática y de la responsabilidad que ello implica. No voy a tirar mi capital y mis 18 años de trabajo en un gobierno que no cumpla con las expectativas. Lo que he dicho, y he sido claro con los partidos, es que vamos a un gobierno de coalición, donde todos van a tener el derecho de proponer, pero en función de un programa y de un perfil y de un mecanismo de evaluación.
Yo no tengo agenda personal, no voy a gobernar con mis amigos, voy a gobernar con los mejores, vengan de dónde vengan, con padrino o sin padrino; el mío va a ser un gobierno de capacidades. Vamos a inaugurar una nueva forma de gobernar, y es entendible porque queremos dejar huella de que si se puede hacer alianzas como las que hicimos, de que si se le puede ganar al PRI.
No es una cuestión de partidos o de grupos políticos. Yo no tengo grupo político, tengo amigos y le debo gratitud a la gente que me ha ayudado, pero no tengo una relación de subordinación. Tengo una relación de respeto y es mutuo. Y ahí meto a Andrés Manuel, a los exgobernadores; porque Gabino no es producto de un grupo político o de un nombre, sino es producto de 18 años en que he conocido mucha gente, y de mantener esa relación de comunicación. Al grado tal de que puedo hablar con el presidente, con los secretarios, con Andrés Manuel y Diódoro, Murat, Heladio, don Pedro. Y así es la política ¿no?
En caso de ganar la gubernatura, ¿cree que pudiera lograr la inmediata gobernabilidad, sobre todo si tiene un Congreso adverso?
En un gobierno de coalición debe haber ese escenario de cogobierno. Todos estamos claros de que es necesaria la alternancia como condición para oxigenar la vida social económica y política de Oaxaca. Entonces primero la alternancia. Luego, la transición, que significa construir el andamiaje institucional que nos permita a todos mejorar las condiciones de vida democrática e institucional en el estado. Y a todos nos conviene eso, incluso a los priístas.
Este cambio en el andamiaje institucional pasa por un proceso de reformas. Vamos a tener una ley de austeridad, vamos a modificar la ley de transparencia y vamos a tener una transparencia real. Y para darle gobernabilidad al estado será un ejercicio de cogobierno. Si hay priistas que se quieran excluir serán ellos, porque todos estarán invitados y estoy seguro que todos se habrán de sumar.
¿Cuáles son los principales puntos de su propuesta de gobierno?
Muy concretos. Los ejes fundamentales: Vamos a un gobierno del pueblo y para al el pueblo. ¿Qué entiendo por eso?, un gobierno que va a bajar al gobernante del pedestal en que el viejo régimen históricamente los pone. Nosotros sabemos de donde venimos y que a quien nos debemos es la gente. Voy a despachar desde palacio. Vamos a recuperar la cercanía con la gente a través de audiencias públicas cada miércoles. Vamos a un gobierno itinerante, voy a recorrer en dos ocasiones los 570 municipios que ni un gobernador lo ha hecho. Yo he ido a municipios en que en 18 años no ha ido un gobernador. Yolox, por ejemplo, Heladio fue el último en ir. O Xacui de donde era el gobernador Eliseo Jiménez Ruiz, el único que lo había visitado.
Cambios institucionales. Vamos a aprobar la Ley de Participación Ciudadana, porque creo en la democracia participativa y sus instrumentos: plebiscito y revocación de mandato. Vamos al tema de Ley de Austeridad y de Transparencia.
A darle mucha importancia a la parte económica, para generar empleos vía obras de infraestructura que se va ha hacer con apoyo del gobierno federal, pero también a traer nuevos inversionistas a Oaxaca, generando las condiciones para que puedan crear empleos.
Y vamos a una política social muy seria, que le devuelva a la gente algo de lo que le corresponde. A través de esa política vamos a incidir en temas como la desnutrición, la deserción escolar, la salud, a través del programa de detección de cáncer de mama y cérvico uterino; vamos a distribuir en forma gratuita la vacuna contra el virus del papiloma humano; con una política que va a costar mil 600 millones de pesos para vacunar a todos.
Vamos a un programa de apoyo a las personas que tengan un empleo formal y lo pierdan, creando un seguro del desempleo, para que no se ponga el riesgo el sustento.
Hay muchos temas. Hay un déficit de 40 millones de árboles que no se han sembrado, lo vamos a hacer. El tema de seguridad. Hay mucho qué hacer. Tengo un plan de 25 puntos.
¿Porqué los jóvenes votarían por Gabino Cué?
Porque vamos a ser un gobierno joven, moderno, cercano a la gente. Porque los vamos a ayudar, primero con becas para que puedan concluir sus estudios. Segundo porque les vamos a dar un estado en paz, para que haya inversión y tengan empleos que hoy no tienen. Año con año hay 50 mil personas que no encuentran trabajo y se tienen que ir al centro o norte del país o a Estados Unidos. Porque vamos a darle importancia a la cultura, al deporte, a actividades recreativas.










